El amor sano si existe, no se consigue sino que se construye,
no siempre es fácil, pues te invita a desafiar tu ego día a día,
el amor sano no viene en forma de cuento de hadas,
sino de libro de autorreflexión y realismo.
No te hace volar en las nubes, al contrario,
te enseña a poner los pies sobre la tierra.
El amor sano no es siempre un descanso,
es un camino arduo con subidas y bajadas,
el amor sano es para los valientes,
para aquellos que prefieren perder el miedo, a confiar en los demás,
para aquellos que siguen optando y mejorarse a sí mismos
el amor sano, es aprender a aceptar la realidad,
es dejarse acariciar las heridas del pasado,
es aceptar compañía en los momentos difíciles,
es aprender a dejar ir, cuando es momento de soltar.
El amor sano, te impulsará a seguir luchando contra tus propios miedos. El amor sano, brillará lo mejor de ti
y te mostrará aquello que debes de cambiar.
El amor sano vale la pena, vale los días y vale la vida
el amor sano, si existe...
Si te vas a enamorar de mí...❣️
tienes que saber que soy una persona muy intensa,
es decir, que cuando quiero a alguien, lo hago con todo mi ser,
voy a darlo todo por ti.
Voy a luchar por ti.
Voy a intentar que cumplas todos tus sueños
y voy a estar ahí, para lo bueno y también para lo no tan bueno,
te voy a querer muchísimo, porque yo no sé querer poco,
si no puedes aceptar ésto,
no entres en mi vida,
porque me puedes hacer mucho daño,
entiendes?
"Imagina un lugar sereno, donde el sonido del agua fluyendo te envuelve, como un abrazo suave de la naturaleza.
Cierra los ojos y respira profundamente,
permitiendo que el aire fresco llene tus pulmones.
Siente cómo cada inhalación te llena de energía renovada, y cómo cada exhalación libera cualquier tensión que puedas llevar contigo.
Deja que tu mente se relaje, como las olas del mar que vienen y van, llevándose consigo preocupaciones y pensamientos intrusivos.
Éste es tu momento para meditar, para conectar contigo mismo
en este espacio de calma y tranquilidad.
Siente la suavidad del agua acariciando tu piel, recordándote la importancia de fluir con la vida, de adaptarte a los cambios, aceptandolos.
Deja que cada gota de agua que cae te recuerde que,
al igual que el río que sigue su curso, tú también tienes el poder de avanzar.
Respira profundamente una vez más,
absorbiendo la paz que este lugar te ofrece.
Deja que cada respiración te lleve más cerca de tu centro,
de la armonía interior que anhelas.
En este momento, aquí y ahora, simplemente relájate, medita y respira."
1-Si te tratan bien sólo a ratos,
en realidad te están, tratando mal.
2-Maduras emocionalmente cuando hablas,
no cuando te vas sin dar ninguna explicación.
3-Tropezar no es malo, pero encariñarse
con la piedra ya es otra historia.
4-No aceptes una "crítica constructiva" de alguien
que no está dispuesto a "construir" nada.
5-Cuando entiendes que no es un día más, sino un día menos,
empiezas a valorar a quien realmente importa.
6-Nunca serás suficiente para alguien
que no sabe lo que quiere.
7-Aunque ahora tu dolor no te permita verlo,
tú vales mucho.
Recuérdalo siempre...
Consigue vivir en paz y alcanzar una calma.
Soltando la ansiedad, nervios y preocupaciones con serenidad.
Activa tu fuerza interior y consigue lo que deseas sin presión,
tratándote con respeto y compasión.
Adquiere la seguridad y confianza,
cambiarás tu forma de ver el mundo, para ti y los demás.
No reacciones automáticamente, sé consciente de cada momento,
suelta hábitos dañinos que te impiden ser tu mejor versión.
Aprende a adiestrar la mente enfocando tus objetivos.
Estarás mucho más presente y viva solucionando tus problemas.
Adquiriere mayor claridad y poder de concentración para superar cualquier desafío.
Conecta con tu Ser espiritual con paz, amor, libertad, fuerza y coraje.
Comprende tu pasado y sana con la práctica del perdón.
Experimenta una mayor calidad en todas tus relaciones.
Libérate del sufrimiento y miedos, no le des poder sobre ti,
aprende a gestionarlo, es una falsa percepción.
Deja de juzgarte a ti y a los demás, acepta y ama en cada momento.
Descubre quién eres realmente y cuál es el sentido profundo de tu vida. sintiénte unido a todo.
Aprende a crear milagros, a percibir la sincronía diaria de tu vida y te ayudará a progresar de manera rápida.
Si quieres crecer hay que dejar ir el pasado porque tiene el poder de
nantenernos atado a él y si quieres descubrir tu futuro, lo mejor es optar por seguir adelante.
En la vida y en el amor hay que soltar para avanzar
Es tremendamente fácil quedarse atrapado en el pasado, recordando el
porqué tomamos una decisión y no otra. Esa sensación de "debí haber
necho eso" "debí de haber hecho aquello"...
Autoayuda Si quieres, puedes Sentido común Si quieres, tal vez puedas Psicología – Coaching ¿Qué vas a hacer para poder?
Es más fácil sentirse mejor por lo que hacemos que actuar mejor por lo que sentimos.
¿Hasta qué punto las expectativas y los
pensamientos positivos tienen influencia en la conducta diaria, en los
verdaderos logros y avances? ¿Puede la actitud positiva ayudar a salir
de la crisis, como propuso la campaña “Esto solo lo arreglamos entre todos”, cuyo portal web ya no está disponible aunque sí su vídeo promocional que se mantiene en Youtube. ¿Son las actitudes negativas o positivas causas o consecuencias? Puedes rezar lo que quieras pero es mejor esforzarse por hacer las cosas bien.
"En una comida familiar, le dicen al niño: -Vamos a bendecir la mesa.
Éste responde con naturalidad: -No hace falta, mamá cocina muy bien. "
En los últimos tiempos vivimos bajo el
yugo del optimismo en píldoras y parece que la solución a todos los
males es una “actitud adecuada”. El pensamiento positivo vende libros de
autoayuda, consagra gurús y llena Twitter de frases hechas tan bienintencionadas como retuiteadas, pero sin efecto alguno sobre el cambio vital.
Si echamos un vistazo en profundidad a los éxitos supuestamente causados por las emociones del buen rollo nos encontramos que los factores claves del desarrollo profesional nada tienen que ver con el pensar bien sino con dos comportamientos muy concretos:
definir objetivos claros, motivadores y ajustados al perfil personal
y/o competencial (en sentido amplio) de cada uno; y la dedicación, el
esfuerzo y la resistencia a la frustración adquiridas en las
experiencias educativas y vitales, y no en ejercicios positivistas de un
día para otro. El clásico estudio de Lewis Terman
en 1921 (Universidad de Stanford) sobre 1528 niños superdotados,
reveló que la perseverancia y la tendencia a definir objetivos son más
importantes, por ejemplo, que la mera inteligencia cuando se trata
alcanzar logros.
El pensamiento positivo vende no porque funcione sino porque nos trae la idea de que nuestra vida puede mejorar “pensándola”.
¿Quién puede resistirse a ese bálsamo de fierabrás en cuya etiqueta
reza que tu buena suerte es cuestión de actitud? El reverso aún más
tenebroso de esta campaña es que la sociedad y la educación no son en
absoluto responsables de tu mala situación, eres tú el que no gestionas
bien tus emociones ante la vida. Es el lado negativo de pensar en positivo, en palabras de Barbara Ehrenreich:
“Si quieres controlar a la gente díles que piensen positivamente y que si su vida va mal es por su culpa.”
En fin, como me he decidido a intentar
redactar artículos más breves, os dejó con algunas ideas que creo
muestran la verdadera cara comercial del optimismo y del pensamiento
positivo.
1. El verdadero pensamiento positivo tiene mucho más que ver con “comportarse positivamente” que con limitarse a “pensar bien”.
Uno no puede elegir sus emociones a la
carta ni escoger la actidud adecuada porque esos estados son
consecuencia de lo que hagas, de lo que te pase y de tu estilo aprendido
de vivir y afrontar. Si te sientas como te sientas o pienses lo que
pienses haces lo que debes,
lo que tienes previsto para hoy, aumentan las probabilidades de que las
buenas emociones te acompañen. ¿Cuánto valen y para qué sirven
realmente los consejos que te invitan a ser positivo? Cuantos
más términos técnicos, trascendentes y optimistas utilicen los expertos,
ya sea en orientación, coaching o consultoría, más probable es que te
estén vendiendo la moto.
2. Si pensar en positivo es tan positivo, ¿por qué no nos ponemos todos a pensar en positivo y ya está?
Porque pensar también es un tipo de
conducta, en este caso verbal, y como cualquier otro comportamiento
depende de las cosas que nos pasan, del contexto en que nos movemos, de
nuestra historia de experiencias y de la educacion recibida. Pensar o
sentir no son en muchas ocasiones causas de otros comportamientos sino
meras consecuencias o correlatos. Vamos, que si te sientes bien es
porque estás viviendo y haciendo aquello que lo genera. ¿Cuántas veces
te levantas de mal humor, con emociones y pensamientos negativos y
pesimistas, pero tras la ducha, los hábitos del día a día te llevan a
hacer lo que debes y empiezas a sentirte mejor?
3. Las cosas pueden hacerse o no independientemente de lo que se piense o se sienta.
Aunque nuestra cultura occidental nos
transmite la idea de que hay que tener un buen estado de ánimo y
pensamientos positivos para actuar, el comportamiento es independiente.
En este sentido también puede ser interesante echar un vistazo a una definición operativa de la motivación.
Pero no es que las emocionas influyan sino que nos educan para actuar
en función de ellas, para depender de ellas. Las personas no dejan de ir
al trabajo o de seguir con su vida habitual PORQUE estén deprimidas,
sino porque han aprendido que estar desanimadas puede ser una excusa o
una justificación para dejar de hacer lo que tienen que hacer, sean o no
conscientes de esta relación.
Las mujeres de países en desarrollo
gestionan mucho mejor los microcréditos que los hombres, porque aún en
situaciones desesperadas siguen trabajando, siguen cuidando a sus hijos y
manteniendo su hogar. La forma en que utilizamos las emociones es una
cuestión cultural, no es una relación psicológica de causa-efecto.
Podemos sentirnos mal y hacer nuestros “deberes” y, al contrario,
sentirnos bien y olvidar nuestras obligaciones.
4. Uno no puede elegir cómo sentirse pero sí puede elegir qué hacer para sentirse mejor.
Y eso tiene que ver con planificar para
obtener logros y para alcanzar una vida cotidiana más satisfactoria.
Recomendar pensar en positivo es muy fácil y manipulador, pero es muy
difícil ayudar a definir y redefinir objetivos, a prevenir y superar
problemas y a gestionar la productividad personal para convertir en hábitos comportamientos saludables y más efectivos. Ya lo dijo, supuestamente, Bertrand Rusell:
Un optimista es un imbécil simpático y un pesimista, un imbécil antipático, porque ninguno sabe lo que va a pasar.
Olvida la tarea imposible de intentar controlar tus emociones, tus pensamientos y tus actitudes, y concéntrate en organizar mejor tu vida.
¿Es positivo pensar de vez en cuando que se podría perder el empleo?
Ser pesimista en este sentido es realmente efectivo porque posiblemente
te lleve a seguir buscando alternativas profesionales aunque estés
trabajando, a planificar y desarrollar competencias y metacompetencias
profesionales alrededor de objetivos concretos y a mantener un saludable
networking. Me quedo con el pesimismo estratégico, que
no tiene nada que ver con sentirse mal ni con ser negativo, sino con
prepararse para lo peor y así tener más posibilidades de disfrutar de lo
mejor. Ser pesimista es guay :)
Tal vez la crisis sólo la podemos superar entre todos/as, pero desde luego no será con el pensamiento positivo sino con el comportamiento positivo.
El problema es que la cosa no está muy clara. ¿Acaso sabemos cada uno
qué hacer para ser parte de la solución y no del problema? ¿Reducimos
gasto público y congelamos sueldos o eso ralentizará el consumo?
¿Precarizar más el mercado de trabajo mejorará la macroeconomía pero
afectará en negativo a la calidad de vida de los trabajadores? El vídeo y
la campaña estosololoarreglamosentretodos.org son simpáticos y mueven
emociones, pero no dicen qué hacer, y el optimismo sin planes rigurosos
no sirve de mucho. La buena noticia es que con planes rigurosos y
esfuerzo el optimismo y el pesimismo emocionales son irrelevantes ;)
5. Aceptar que no siempre se puede es un signo de madurez que puede abrir otras puertas.
En fin, como dice el niño del chiste inicial, mejor será dejar de bendecir la mesa y de leer libros que recomiendan cómo bendecirla. Y aprender a cocinar.
Lo importante no es si ves el vaso medio lleno o medio vacío. Lo importante es si lo estás llenando o lo estás vaciando
La verdadera marca de la madurez es cuando alguien te hace daño e intentas comprender su situación en lugar de tratar de devolverles el daño. Sostener rencores nunca ha sido una solución a los problemas, y nadie ha logrado nada con eso. En vez de gastar tú tiempo odiando a las personas que te hacen daño, decides dejar de lado el dolor y aprender del incidente. Incluso en los factores de estrés más severos, puedes mantener la calma y tratar de manejar situaciones de problemas. Considera que el aumento de tu voz es un signo de debilidad.
2. No juzgan ni envidian
Nunca haces suposiciones sin estar primero plenamente consciente de la situación. Evitas creer en las cosas negativas que te digan y no te molestas del éxito de otras personas. Puedes celebrar el éxito de otras personas y tratas de no ponerte celoso cuando alguien es mejor que tú en un área en particular. Sabes que el éxito viene con el trabajo duro y que debes estar dispuesto a trabajar duro para alcanzarlo.
3. Estan abiertas a recibir la ayuda de otros
No estas atrapado por el ego. No temes pedir ayuda si la necesitas. Estás seguro de admitir que no sabes todo y te abrirás a pedir ayuda con el fin de aprender.
4. Se disculpan cuando es necesario
No te es problema disculparte por haber dicho o hecho algo mal. No tienes miedo de admitir tus propios errores y estás dispuesto a sufrir las consecuencias de ellos. Eso te hace ser un humano responsable y honesto.
5. Están abiertas a las opiniones de otras personas
Manejas diferentes opiniones fácilmente- no las rechazas porque creer lo contrario de lo que tu sabes puede ser cierto para alguien más. Abrazas la diversidad y estás listo para escuchar lo que todo el mundo tiene que decir.
6. Son desinteresadas
Te encanta ayudar a los demás y no esperas nada a cambio cuando haces algo bueno para un amigo. Ya sabes que una vela no pierde nada encendiendo otra vela.
7. Saben que no siempre se puede complacer a todo el mundo
A pesar de que eres una persona amable y un ser genuino, eres consciente de que no siempre se puede hacer a todos felices. Sabes que pasar el tiempo contigo mismo es tan importante como contener una buena relación con las personas que te rodean, pero estas dispuesto a decir “no” cuando alguien intenta robar tu tiempo.
8. Saben que el mundo no les debe nada
No te sientes con derecho a cosas de la vida. Estas dispuesto a trabajar duro para alcanzar tus metas y sabes que el mundo se forma por lo que haces ahora. No tomas nada por sentado y estas agradecido por lo que tienes.
9. Aceptan el cambio
No tratas de evitar el cambio y entiendes que es inevitable. Le das la bienvenida al cambio positivo y estás dispuesto a ser flexible porque crees en tus capacidades de adaptación.
10. Siguen a su corazón
Crees que no se puede ir mal al seguir tu corazón y los instintos. Entiendes que al hacer eso, estas ayudando al crecimiento de tu alma y que nunca te lamentas por seguir tu corazón.
11. Se perdonan a sí mismas
Sabes que el estar enojado contigo mismo no te va a llevar muy lejos. En su lugar, estas dispuesto a perdonarte a ti mismo y al hacerlo eres capaz de aprender. Dejar el pasado donde pertenece en lugar de insistir, es la clave seguir adelante y avanzar.
12. Son financieramente responsables
Eres un ser humano responsable y sabes que gastar tu dinero tontamente puede dañar tu futuro.
13. Creen que la persistencia da sus frutos
Tienes metas y nada te puede distraer de trabajar en ellas. Aunque es posible que hayas fallado varias veces, no ves el fracaso como una razón para darse por vencido. Al contrario utilizas el fracaso como una oportunidad para crecer más fuerte y mejorar. Encuentras maneras de evitar cualquier obstáculo. Renunciar no es lo tuyo, pero lo es buscar alternativas.
14. Auto-mejorar es una forma de vida
Sabes que la vida se trata de aprender cosas nuevas y que vives tu vida siempre tratando de mejorarte a ti mismo si se trata de trabajo, salud o cualquier otra área de tu vida. Estás de acuerdo que si una persona detiene su aprendizaje, está muerta.
15. Toman cuidado de su cuerpo y su mente
No se puede tener una mente sana sin un cuerpo sano. Sabes que, al mantener una vida equilibrada, eres capaz de crecer más fuerte y ser la mejor versión de ti mismo. Tu cuerpo es tu mente.
16. Están dispuestas a alejarse de su zona de confort
La vida comienza donde termina tu zona de confort.
Crees que la zona de confort no es un buen lugar para estar pegado porque nada crece allí, así que intentas ponerte a prueba a diario y tomar riesgos calculados.
17. No pierden energía en cosas que no pueden controlar
Sabes que a veces la única cosa que puedes controlar es tu actitud hacia los acontecimientos en tu vida. Perder la energía en cosas que no puedes controlar es algo que no te conviene y sabes que culpar a algo que está más allá de tu control es inútil.
18. Utilizan su tiempo sabiamente
Valoras tu tiempo y crees que, matar el tiempo, en realidad te mata a ti. Luchas contra la dilación y decides pasar tu tiempo de manera productiva.
19. Manejan las crisis con calma
Respira.
Mantienes tus pensamientos claros y tranquilos durante una crisis. Los buenos resultados resultan cuando se hacen con una mente tranquila y en paz.
20. No son co-dependientes
No dependes de otros para hacer tu trabajo y, al hacerlo, mantienes una relación sana tanto personal como profesionalmente.
21. Saben que son responsables del desarrollo de su vida
Crees que tu propia felicidad y el éxito es un subproducto de tus propios pensamientos, creencias, actitudes, carácter y comportamiento.
22. Saben que la gratitud es el mejor ajuste de actitud
Mientras más bondad veas, más se crea, y también motivos para sonreír. La felicidad no se inicia cuando “esto, aquello o lo otro” se resuelve. La felicidad es lo que ocurre ahora, cuando aprecias lo que tienes.
23. Saben que no tienen que ser perfectas
Crees que cuando pasas demasiado tiempo concentrándote en la percepción que los demás tienen de ti, o en lo que todo el mundo quiere que seas, en algún momento olvidas quién eres en realidad. Así que no temes a juicios de otras personas porque sabes que lo que hay en tu corazón es lo que realmente eres y no te avergüenza mostrar tu verdadero rostro al mundo.
24. Saben quienes son
Estas en paz contigo mismo y eres consciente de lo que quieres lograr.
Tienes ciertos límites que has establecido para ti mismo y los has abrazado porque sabes bien que eso es lo que eres.
25. Esperan menos y aprenden más
No todo es lo que esperabas, acepta y ama las cosas por lo que son.
Aunque las cosas no siempre salen como las has planeado, te has dado cuenta de que esto es de lo que se trata la vida. Las cosas son bellas por lo que son, no por lo que esperamos que sean. Tal como nosotros somos bellos por lo que somos, no por lo que los demás esperan que seamos. No siempre obtienes lo que has querido y eso es una buena cosa porque aprendes de esta experiencia y sigues adelante.
Tenemos una carga de energía asignada, Armstrong le llamaba los
latidos contados de cada cual; es nuestra responsabilidad utilizarla con
medida y no desperdiciarla. Somos conductores de la fuerza
Divina, teniendo acceso a ella siempre y cuando estemos conectados conscientemente, eliminando algunas interferencias:
1- Deja ir a personasque sólo llegan para compartir quejas, problemas,
historias desastrosas, miedo y juicio de los demás.Si alguien busca un
bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente.
2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o
elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.
3- Cumple tus promesas.
Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre
tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a
renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida;
aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con
algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
4- Elimina
en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica
tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.
5- Date permiso para descansar
si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si
estás en un momento de oportunidad.
6- Tira, levanta y organiza, nada te
toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado
que ya no necesitas.
7-Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de
tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos
descansos.
8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando,
desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones
negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.
9- Acepta.No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir
y pelear contra una situación que no puedes cambiar.
10- Perdona, deja
ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar
el dolor del recuerdo.
Llamar a diario al reclutador para saber si eres el elegido para el
puesto, lejos de reflejar tu entusiasmo denota una desesperación que no
suele ayudar mucho a conseguir el empleo. Recuerda que la impaciencia es
la debilidad del fuerte; trata de controlarla.
Dicen de la impaciencia que es un no aceptar y que revela
sufrimiento. No tener espera y sentir cierto desasosiego son sensaciones
normales en un profesional que se sabe en las últimas fases de un
proceso de selección.
El problema surge cuando exterioriza de manera
exagerada su ansiedad: llama al entrevistador a diario y, sin intención,
su interés se convierte en una desesperación que resta puntos en el
proceso. Dominar esta inquietud forma parte de la estrategia para
hacerse con un empleo.
Los plazos
Manuel Clavel, socio de Talengo, advierte de que "los plazos de los
procesos de búsqueda se están alargando. Las empresas tardan más en
decidirse por uno u otro candidato porque la puesta en marcha del área
para la que solicitó el puesto se demora, o la estrategia empresarial
cambia de rumbo". Añade que "hacerse valer es importante, pero hay que
hacerlo de manera consistente y coherente y, por supuesto, ser muy
prudente".
José Manuel Chapado, socio de Isavia y también experto en
selección, señala que "la respuesta más inteligente es no actuar ni
forzar el proceso. Todo lleva su tiempo. Otra cosa distinta es que nos
queramos 'hacer ver' con algún motivo.
Al interesarte por la marcha del
proceso muestras inquietud, y puedes dejar caer algún mensaje o dato
esencial con el que influir en la selección, al estilo de un elevator pitch".
Sin embargo, puntualiza que conviene no engañarse: "En ese caso estás
llamando al seleccionador para otra cosa, con un motivo diferente. Pero
demandar información sólo para saciar la ansiedad propia no favorece y
puede ser contraproducente".
El intermediario
En el caso de que el intermediario sea un consultor de selección, lo
mejor que puedes hacer es ponerte en contacto con él para saciar tu
curiosidad por cómo estás posicionado en el proceso. "Entender la
realidad del mercado es básico para calmar los ánimos", dice Clavel.
Cristina Villanova, directora general corporativa de Catenon, explica
que es responsabilidad del consultor mantener informado al candidato:
"Es importante informar de los plazos cada vez que se supera una de las
fases de selección. Y si no se le ha dicho, está en su derecho de
informarse sobre ello. Si pasado ese periodo de tiempo no hay respuesta,
el profesional puede dejar pasar un par de días antes de ponerse en
contacto y preguntar".
La espera
Estar pendiente de varios procesos desestabiliza al profesional, más aún
si está desempleado desde hace algún tiempo y ya ha sido descartado en
varios procesos de selección. Chapado dice que "si la respuesta no
llega, hay que tratar de cambiar la ansiedad por emociones positivas.
Busca lo que te haga disfrutar de ese tiempo. Para unos puede ser
alimentar el sentido de aventura, fantasear con escenarios posibles,
sentir el placer de imaginar la respuesta deseada... Y para otros,
pensar en cosas radicalmente distintas".
Los impacientes
La experiencia del candidato también es un grado para paliar la
impaciencia. Aunque depende mucho de sus circunstancias personales y
profesionales, Villanova afirma que son los perfiles junior los más
proclives a no tener espera, "porque están acostumbrados a la
inmediatez. Demostrar un exceso de inquietud por una respuesta es un
factor negativo para acceder a un empleo. Pero hay que aclarar que los
factores decisivos son la experiencia y que el candidato encaje en el
puesto. Eso sí, si la candidatura está en la cuerda floja junto con
otras similares, el nerviosismo puede dejar al profesional fuera del
proceso". Y no sólo eso. Clavel afirma que la ansiedad se detecta en la
entrevista. "Nadie quiere un directivo ansioso. La empresas demandan
ejecutivos que sepan gestionar personas. Por eso hay que evitar estas
actitudes que no suman para acceder a un trabajo que demanda
responsabilidad sobre un equipo".
La picaresca
Decir que te han ofrecido un puesto que no puedes rechazar con la
intención de lograr una respuesta rápida no suele servir de mucho para
acelerar el proceso. Según Chapado, dejarse dominar por una espiral de
nervios y desesperanza no lleva a ningún lado: "Esperar sin nada que
poder hacer desespera. La picaresca no funciona. Forzar una respuesta
rápida del empleador puede generar sensación de chantaje, logrando el
resultado inverso. Antes que rápida, lo que debe interesarnos es que su
decisión sea positiva". Los expertos coinciden en que pocas veces se da
con profesionales que manejen esta picaresca. Para conseguir un trabajo
hay que saber esperar.