Capacity.es

El que conoce el arte de vivir consigo mismo, ignora el aburrimiento

Capacity.es

Disfruta con lo que haces, sin que sea un sacrificio

Capacity.es

La mejor forma de predecir el futuro es creándolo

Capacity.es

La fuerza no proviene de la capacidad física, si no de la voluntad del alma

Capacity.es

La vida son los lugares que nos quitan la respiración

Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de abril de 2025

EL ERA YO...

Cuando crecemos, muchas veces, la rutina, los "deber ser" y las obligaciones nos Ilevan a olvidarnos de quién realmente somos: aquel niñ@ que soñaba y creía que todo era posible. Descubre el viaje de ese alma en su infancia, en mi libro Érase una vez un alma que vino de las estrellas.
Share:

jueves, 18 de abril de 2024

LA PIEDRA...❣️

El distraido tropezó con ella. El violento la utilizó como proyectil, El emprendedor, construyó con ella. El campesino, cansado, la utilizó de asiento. Para los niños, fue un juguete. David, mató a Goliat y Miguel Angel le sacó la más bella escultura. En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la persona. No existe "piedra" en tu camino, que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.
Share:

lunes, 8 de abril de 2024

EL ERA YO, TU NIÑ@ INTERIOR...❣️

Cortometraje Educativo,el era Yo. Es un cuento de Peter H. Reynolds. Cuando crecemos, muchas veces, la rutina, los "deber ser" y las obligaciones nos Ilevan a olvidarnos de quién realmente somos: aquel niñ@ que soñaba y creía que todo era posible...
Share:

viernes, 2 de septiembre de 2016

Curioso y divertido cortometraje educativo: ¿Qué significa Virgen?


A veces, hay que tener cuidado con las explicaciones
 y su interpretación...


Share:

martes, 2 de agosto de 2016

“Los niños aprenden la inteligencia emocional en la vida real” (Daniel Goleman)

Interesante entrevista a Daniel Goleman:

Psicólogo, periodista científico, escritor de best sellers
Su asignatura preferida era el inglés y la que menos le gustaba eran las matemáticas. Recuerda especialmente cómo se adentraba en las historias de su libro infantil favorito And to Think That I Saw It on Mulberry Street de Theodor Geisel, conocido como Dr. Seuss. Actualmente es un prestigioso psicólogo que indagó en el cerebro y las ciencias del comportamiento como periodista científico. Mundialmente conocido por su best seller sobre inteligencia emocional. 

¿Sufre nuestra sociedad de analfabetismo emocional?
En gran parte. La vida moderna nos hace estar más centrados en la tecnología, estar más presionados, y nos quita tiempo para estar tranquilos y reflexionar, un aspecto fundamental para potenciar la conciencia de uno mismo.

¿Perdemos mucho tiempo embobados con la tecnología?
Nos quita tiempo que podríamos destinar a estar con la gente que queremos y por la que nos preocupamos, y así potenciar nuestra inteligencia social. Por este motivo, pienso que la sociedad está afectada por el analfabetismo emocional.

¿Por qué es tan importante que los niños aprendan a manejar sus emociones?
Para que sean seres emocionalmente inteligentes. Los niños aprenden la inteligencia emocional en la vida real, especialmente cuando son jóvenes. Es importante que aprendan a relacionarse y a manejar las emociones negativas a través de sus padres, hermanos o amigos.

¿En qué consisten los programas de alfabetización emocional?
Lo que llamamos programas de aprendizaje emocional y social en los Estados Unidos es una manera de ayudar a los niños a recibir lecciones básicas sobre inteligencia emocional. Este conocimiento les ayudará tanto en el trabajo como en la vida, e incluye la  potenciación de la autoconciencia, la autorregulación, la empatía, las habilidades sociales…

Habilidades necesarias para relacionarse…
Imprescindibles, pero que no se encuentran en un plan de estudio escolar ordinario, aunque  a lo largo de la vida son cada vez más importantes para tener plenitud y éxito.

¿Cuándo se deben empezar a enseñar estas habilidades?
Los mejores cursos son los que se desarrollan desde muy pequeños y hasta que los estudiantes están listos para ir a la universidad. Estos aprendizajes se basan en estrategias de involucración de los estudiantes y las familias, aunque también sirven de ayuda a los profesores para que incorporen estas habilidades.

Si los programas de alfabetización social y emocional están obteniendo tan buenos resultados, ¿por qué no se incluyen en los planes de estudios?
El mundo académico ha estado siempre centrado en las capacidades intelectuales y de razonamiento y la emoción se considera una interferencia, algo que no resulta útil para la comprensión de los contenidos académicos.

Pero son igualmente importantes.
No incidir en las emociones es una percepción anticuada, ya que cuando mejor entendemos cómo funciona el cerebro, obtenemos más información que corrobora  que el estado de nuestras emociones es, en realidad,  el que determina la capacidad para razonar y aprender.

Por lo tanto son indispensables para el aprendizaje de los estudiantes.
Ahora los especialistas científicos sobre el cerebro nos dicen que tenemos que ayudar a los estudiantes a estar mejor preparados en el manejo de sus propias emociones, para conseguir mejores resultados de aprendizaje.

¿Qué importancia tiene que los jóvenes aprendan a focalizar?
Es absolutamente crucial, tal y como explico en el libro Focus. La capacidad básica es prestar atención a lo que es importante e ignorar lo que es irrelevante. De esta manera podemos concentrarnos en una meta y seguir trabajando hacia ese objetivo, a pesar de los obstáculos y distracciones con las que nos encontramos.



¿Cuáles son las ventajas de aprender a focalizar para la sociedad futura?
Hay un enorme desafío para la sociedad en mantener agudas nuestras habilidades de atención, incluso al sumergirnos en el mar de distracciones que suponen el entorno digital y sus dispositivos. Hace años, cuando nos adentrábamos en una buena lectura y nos perdíamos con las historias del libro era más fácil concentrarnos.

Nada conseguía distraernos ante las páginas de un buen libro…
Ahora los niños tienen que enfrentarse a una distracción tras otra y creo que este es un argumento suficientemente potente para ayudarles a potenciar sus habilidades de atención como parte fundamental de la educación.

¿Cómo pueden los profesores enseñar a los niños a prestar atención?
Existen muchos métodos. Uno de ellos tiene que ver con una experiencia llevada a cabo con niños de 7 años de Harlem.  Procedían de barrios muy pobres y circunstancias muy dramáticas,  pero con una sesión diaria sobre “respiración”, se acostaban boca arriba con su animal de peluche favorito en el vientre, y contaban 1-2-3 al ritmo de su respiración, conseguían  fortalecer los circuitos cerebrales de la atención. Cuantos más ejercicios de este tipo realicemos, más fuerte se hace la focalización.

¿Cuál debe ser la misión actual de un profesor?
La misión del profesor  consiste en ayudar a sus alumnos a convertirse en mejores estudiantes con el objetivo de  que aprendan mejor, enseñándoles las habilidades básicas de la atención, para  que puedan gestionar adecuadamente sus propias emociones destructivas y resistir las distracciones impulsivas.

Objetivos antes olvidados…
Esto quiere decir que el plan de estudios social y emocional debe formar parte de la misión de educar a los estudiantes por parte de los profesores.

¿Y qué papel deben jugar los padres en el proceso de aprendizaje emocional de sus hijos?
Los padres son los primeros tutores de sus hijos en cuanto a la inteligencia emocional se refiere. Los niños aprenden mucho de sus padres y este aprendizaje les sirve de base a lo largo de su vida. Lo mejor que los padres pueden hacen por sus hijos es ser seres emocionalmente inteligentes.

Fuente: Tiching
Share:

miércoles, 6 de julio de 2016

Precioso Cortometraje Animado Social y Educativo: Todo son-risas

"TODO SON-RISAS" se presentó al Concurso "Proyectos para el Cambio" para poder abrir las puertas en "Roquetas de Mar" de un Comedor para niños sin recursos, un lugar lleno de colores, risas, cariño, juegos, ropa, juguetes y todo lo que se le pueda dar.


"He estado pensando, que en un mundo tan fugaz... el sufrimiento de cualquier niño está de más" 

Este es un vídeo para ayudar a abrir "Todo son-risas", un mundo aparte donde a nigún niño le falte de nada. Todo lo que se recaudó fue destinado para la apertura de dicha asociación.



Fuente: Lytos 
Share:

viernes, 17 de junio de 2016

Precioso Corto de animación: EL PUNTO de Peter H. Reynolds.



Precioso video contra el perfeccionismo y a favor de la creatividad... porque como dice Sir Ken Robinson “la creatividad se aprende igual que se aprende a leer”.



Donde hay un punto hay un camino...
Share:

miércoles, 27 de abril de 2016

¿Cómo entrenamos niños para ser independientes?, Infografía



Desde los 3 hasta los 18 años ¿Qué pueden hacer los niños de manera autónoma?:


Fuente: Noticias Saludables
Share:

lunes, 4 de abril de 2016

Extraordinario Video de Sugatra Mitra en HD sobre un proyecto acerca de la educación a base de las tecnologías con Niños.


La conferencia de Sugata Mitra llamado: Un agujero en la pared, explica que el experimento que tenía 4 ideas fundamentales en las cuales se baso para su creación, eran las siguientes:

* La Distancia afecta la calidad de la educación.
* La tecnología educativa debe introducirse primero en zonas remotas y en otras zonas después.
* Los valores se adquieren.
* El aprendizaje es muy probablemente un sistema de auto-organizado.

El autor dice que la calidad de educación en cuanto a tecnología es mejor en las clases altas
 


Así fue como buscaron nuevas alternativas para la educación , a este proyecto se le llamó "un agujero en la pared" , realizo un agujero en una oficina donde se instalo un touchpad, un monitor e internet.

Descubrieron que los niños aprendieron solos, ya que supieron como usar el monitor, navegar y aprender inglés. 


Descubre las increíbles conclusiones del experimento:



Share:

jueves, 24 de marzo de 2016

Educar la conducta a través de la escucha emocional, ¿cuáles son las pautas?.


La conducta de los niños se apoya en una emoción
 
Los niños son seres emocionales por excelencia, ya dentro del útero materno inician su vida emocional (como afortunadamente científicos y expertos conocidos se están encargando de divulgar).

Cuando nacen y a lo largo de toda su infancia, captan todo principalmente a través del canal de sus emociones.

Así, ante estímulos desagradables como el frío, el hambre la soledad o un trato brusco sentirán miedo; ante una mirada agradable o un abrazo sentirán amor; ante la despedida del chupete sentirán tristeza; con un grito o castigo sentirán miedo, rabia o culpa; con la llegada de un hermanito sentirán celos, ante muchas normas y límites pueden sentir rabia o frustración, etc.

Todas estas son situaciones que los niños no saben procesar todavía con su mente; pues, por su corta edad sus habilidades de razonamiento se están formando. En cambio, ¡sí saben procesar emocionalmente!

Por este motivo, os invito a abrir los ojos del corazón ante la conducta de vuestros hijos. Si queremos ayudarles a superar todas las etapas de la infancia con la autoestima alta tenemos que hablar su mismo lenguaje: el de las emociones.


Limitar la conducta pero no la emoción 

Cuando un niño muerde, pega o empuja a otro niño actuamos censurando y corrigiendo esta conducta, algo que está bien y además es necesario, pues las conductas dañinas se deben limitar, pero no es suficiente. También es muy importante que averigüemos qué emoción ha originado esta conducta. Y lo más importante: que lo hablemos con él.

“Si muerdes haces daño y no está bien hacer daño a los demás. ¿Qué te ha pasado: te has asustado y por eso has reaccionado así; o te has enfado porque él tiene un juguete que tú también quieres?

Si el niño es muy pequeño, conviene que escuchemos su respuesta a través de los gestos de su cara, de su gesto corporal. Si tiene más de 4 años puede que use el lenguaje para contestarnos. Pero lo más importante no es que nos conteste, sino que mamá o papá “pongamos” palabras a lo que ha sentido y le ha hecho actuar así.

Tras nuestra escucha - con el corazón y la observación -, es importante que le indiquemos de qué formas puede actuar la próxima vez que se sienta celoso, enfado, con vergüenza, etc; sin dañar a nada ni a nadie.
Detrás de la conducta de nuestros hijos hay un origen emocional que hemos de esforzarnos en observar y atender. Te proponemos cinco pautas para ayudar a tu hijo a identificar y gestionar sus emociones.


La escucha emocional

La escucha emocional nos ayuda a que el niño se sienta escuchado y comprendido, que conozca los sentimientos que le llevan a actuar de esa manera y sepa de qué forma puede expresar lo que siente.

Así pues no respondamos únicamente a su comportamiento, escuchemos y acojamos también la emoción que la sustenta:

  1. Describe lo sucedido con “frases espejo”, (sin censurar, reñir, o castigar) ¡veo que le has hecho daño!
  2. Pregúntale qué le ha pasado, qué ha sentido para actuar así. Ayúdale dándole pistas pues tú conoces más vocabulario y dominas mejor el lenguaje emocional.
  3. Escucha mirándole a los ojos y reconoce sus sentimientos de forma verbal y no verbal: puedes asentir con la cabeza o decir palabras cortas: vaya, ajá, ya veo, etc.
  4. Se censura o limita la conducta, nunca las emociones: ya veo te has asustado pero no está bien hacer daño a los demás…
  5. Muéstrale cómo puede expresar sus emociones, sin dañar a nadie, ni a él mismo, ni a nada. Si te sientes asustado lo puedes expresar con palabras, con un grito. Pero nunca mordiendo”.
 

Fuente: Cristina García
Share:

martes, 1 de marzo de 2016

Interesante vídeo educativo: Experimento sobre horarios laborales que te va a sorprender


Varios desconocidos se sometieron a un experimento sobre horarios laborales. No te pierdas el vídeo porque te vas a llevar una buena sorpresa.


Share:

jueves, 31 de diciembre de 2015

Precioso montaje audiovisual del libro El Cazo De Lorenzo

 

El cazo de Lorenzo es un cuento metafórico destinado a niños a partir de 6 años de la editorial Juventud que habla de las diferencias existentes entre los niños. El lenguaje que utiliza Isabelle Carrier es simple y las ilustraciones son tiernas y sencillas. 

Lorenzo es un niño distinto, que arrastra un cazo detrás de él día tras día. Las dificultades y los obstáculos que tiene que afrontar día tras día sirve para mostrar las dificultades a las que un niño con diversidad funcional tiene que enfrentarse e ir superando. 

La visión de Lorenzo cambia cuando encuentra una persona que le ayuda a llevar con mayor facilidad ese “cazo”, que valora sus cualidades positivas, motiva la expresión de sus sentimientos y le presta su mano cuando es necesario. La autoestima se verá reforzada e irá encontrando su lugar.

Este libro nos ayuda a no mantener una pelea continúa con la discapacidad que sea, sino a buscar cuál es la mejor manera de hacerle frente, de integrarla, aceptarla e intentar buscar lo positivo. Ser conscientes de lo que uno es capaz de hacer y no quedarnos en lo negativo de lo que no se puede hacer. Utilicemos ese cazo de la mejor manera posible. 


Montaje audiovisual del libro El Cazo De Lorenzo de Isabelle Carrier, mujer de Jérôme Ruillier autor de Por Cuatro Esquinitas De Nada. 


Este libro está recomendado por FEAPS
Share:

martes, 24 de noviembre de 2015

10 grandes lecciones que aprender de los niñ@s, no hay maestro pequeño...

Una vez, una madre primeriza le preguntó a Alejandro Jodorowsky cómo debía educar a su hijo, a lo que el artista chileno le respondió sin vacilar: “Deja que él te eduque a ti”. Esta anécdota, más allá del inteligente juego de significados, encierra una gran verdad que en muchas ocasiones se pasa por alto. Y es que los niños tienen mucho que enseñar y los adultos tenemos mucho que aprender. 

Carlos Goñi y Pilar Guembe, en su libro Aprender de los hijos, lo resumen de forma brillante al asegurar que “cada hijo nos trae el mismo mensaje: a partir de ahora, todo va a ser al revés: aprende el que enseña, recibe el que da, queda lleno el que se vacía". 

El poeta inglés George Herbert decía que un padre vale por cien maestros; nosotros pensamos que la frase también se puede aplicar a los hijos”.
Sí, se puede aprender de los hijos, pero también de los niños en general. Incluso podemos reaprender del niño que sigue estando dentro de nosotros. 


Decía Novalis, el gran poeta del romanticismo alemán, que “ahí donde está la infancia se encuentra la edad de oro”. Una edad de oro en la que crecemos, nos desarrollamos y aprendemos con naturalidad, sin ningún esfuerzo. Lo que ocurre es que llega un momento en el que olvidamos aquellos valores y actitudes que teníamos incorporados y que nos hacían descubrir el mundo de una forma apasionada y apasionante. 

Existe un momento en nuestra vida en el que toda actitud infantil es rechazada con frases del tipo “no seas niño” o “parece mentira, es peor el padre que el hijo” y cosas por el estilo que seguro que suenan familiares. Así, poco a poco, estas sanciones verbales van calando en el interior y hacemos eso que solo deberían hacer las frutas, es decir, madurar. Si nos apartamos de nuestra infancia, también lo hacemos de las grandes posibilidades de instruirse, desarrollarse y crecer. Son muchas y variadas las grandes lecciones que se pueden aprender observando a estos pequeños maestros. 

A continuación, 10 de ellas, aunque, como suele pasar con el aprendizaje, sea del tipo que sea, lo mejor es que cada uno observe y saque sus propias conclusiones.


1. Ahora es lo que cuenta. 

Los niños viven el momento con total intensidad, sin reservarse nada para después. Ponen toda su energía, empeño y corazón en lo que están haciendo ahora. Cuando están corriendo, cuando están construyendo una torre de piezas de madera, cuando se bañan en la playa… son capaces de estar inmersos en el presente. Ese es su tiempo y ahí es donde viven, sin dejarse agobiar por pensamientos del pasado ni preocupaciones del futuro que es posible que jamás lleguen.
2. Preguntar aquello que no se sabe.

Sentenciaba Confucio que la verdadera sabiduría está en “saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe”. Sin duda, en la infancia, conscientes de todo aquello que se ignora, no paramos de preguntar y preguntar. No nos da vergüenza admitir que no sabemos esto o aquello con tal de obtener respuestas, y una vez conseguidas aparecen los “por qué” tan temidos por los padres, porque es muy posible acabar en un callejón sin salida o en cuestiones metafísicas. Pero es siendo capaces de preguntarse el porqué de todo como se crece y se sigue adelante.
3. Asombrarse de lo que nos rodea.

Si no se ejercita, la capacidad de asombro disminuye con el paso del tiempo. Y con ella, la creatividad. Pero se puede practicar, podemos obligarnos a que las cosas nos sorprendan. Decía Proust que “la verdadera felicidad no consiste en encontrar nuevas tierras, sino en ver con otros ojos”. Esos nuevos ojos son los mismos que tuvimos cuando éramos pequeños. Porque si mirásemos el mundo con los ojos de un niño, sería un lugar absolutamente maravilloso y mágico. No habría espacio para las rutinas, ni el aburrimiento, ni la desidia.

4. Caerse es parte del aprendizaje.

Observando lo que ocurre en un parque cualquiera se puede ver con qué naturalidad los niños y niñas que allí juegan se caen y se levantan y se vuelven a caer como si no hubiera pasado nada. Tejanos rasgados, vestidos manchados, alguna pequeña heridilla que requiere de un poco de agua y ya está. El juego continúa. Ellos se caen sabiendo que se van a levantar y que se van a volver a caer. Si de mayor es tan difícil aprender a ir en bicicleta no es por una cuestión de habilidad o equilibrio, es por el miedo que da caer. Y quien dice bicicleta dice cualquier desafío que requiera de superar los miedos propios.
5. Y mancharse también. 

La suciedad asusta. Queremos vivir, pero salir impolutos del intento. Tocamos la comida con cubiertos, nos sacudimos enseguida la arena o la nieve en el abrigo. Los adultos crean un mundo aséptico que huele a consulta de médico y que los alergólogos alertan de que es pernicioso para el desarrollo del sistema inmunitario. Pero además esta cruzada en contra de la suciedad hace tomar distancia del mundo, pero cuando este se vive con total intensidad salpica. Experimentar ensucia. Explorar ensucia. Construir ensucia. Es parte del aprendizaje.


6. Liberados de la obsesión por lo nuevo. 

Ver una película y volver a verla una y otra vez. Querer escuchar ese cuento que ya ha sido contado en cientos de ocasiones. Repetir la misma camiseta porque es su favorita. Los niños reinciden. No están sujetos por la espiral de la novedad constante. Por esa ansia que produce el incesante bombardeo publicitario que dice que lo nuevo es mejor. Son inmunes, aún, a ello. 

7. Seguir el propio instinto. 

Los más pequeños actúan y deciden por instinto. Por instinto se acercan y confían. Por instinto crecen y se desarrollan. Esta conducta en muchas ocasiones es la que da las respuestas correctas. Pero luego aparece el cálculo de posibilidades. El qué pasaría si… La duda constante y, en definitiva, la parálisis por análisis. Debemos reaprender a seguir nuestro instinto.


8. Orgullo de los logros propios. 

“¡Mira, mamá, lo que sé hacer!”. Seguro que esta frase nos suena. Y es que estos grandes maestros no esconden sus progresos. Saben felicitarse cuando tienen que hacerlo, estar alegres por las cosas que aprenden, y son capaces de celebrar sus éxitos y compartirlos con sus seres queridos. Una actitud de entusiasmo por la superación que les lleva a querer conquistar nuevas cimas y afrontar nuevos desafíos. ¿Cuánto hace que no nos felicitamos a nosotros mismos? ¿Cuánto que no somos capaces de compartir un logro personal?



9. Si río, río. Si lloro, lloro. 

Saber expresar los sentimientos y no tener miedo o reparo en ello es una gran lección de inteligencia emocional. Los niños son capaces de llorar en público, de reír a carcajadas, de entregarse a sus emociones. Y no esperan a que les adivinemos los sentimientos. No. Si requieren de un abrazo, de un beso de buenas noches, de un consuelo… lo piden, y así la vida es mucho más sencilla. También son capaces de admitir el miedo o que algo les asusta, y de esta manera, con ayuda, es mucho más sencillo afrontarlos y superarlos.

10. ¿Amigos? 

Hacer amigos es una cuestión de confianza, aceptación, generosidad, espontaneidad… Cuando se es pequeño cuesta muy poco hacer amigos, compartir, jugar, divertirse, explorar juntos. Es una actitud alegre y despreocupada que hace que el mundo sea un lugar menos solitario. ¡Con lo poco que nos cuesta pedir amistad en Facebook y lo duro que se hace decir “¿amigos?” en la vida real! A ellos no.

11. Yo creo. Los niños creen. 

En los Reyes Magos, en las hadas y en cualquier tipo de magia, incluso la propia. ¿Nos suena cuando vienen y tratan de convencernos de que este objeto o este otro tiene propiedades mágicas? Claro, es posible que piensen que eso les hace vulnerables, ingenuos tal vez. Pero ya nos advertía Roald Dahl, el famoso escritor de libros infantiles: “El que no cree en la magia nunca la encontrará”. Sea como sea, la verdadera cuestión es mantenerse despierto a lo desconocido, a las posibilidades, al misterio, a lo que no entendemos. Por ejemplo, abrirnos a la magia de volver a ser niños.

Pequeña lección histórica

Cuando Donato d’Angelo Bramante hubo terminado por fin los planos de la basílica de San Pedro, envió a su hijo de siete años para que se los entregara al papa Julio II. El Papa, satisfecho por el trabajo, puso ante el niño una caja llena de monedas de oro y dijo: “Mete la mano y toma todas las monedas que puedas”. “Creo que será mejor que usted tome las que pueda y se las dé a mi padre”, contestó el niño. “¿Por qué no crees que eres capaz de hacer esto?”. “Sí que me creo capaz, pero usted tiene las manos más grandes”.

Fuentes: GABRIEL GARCÍA DE ORO (elpais.com)
Share:

martes, 9 de junio de 2015

¿Cuáles son libros de psicología que te conectan con la inteligencia emocional?


Recopilación de algunas de las obras más destacadas en inteligencia emocional para ayudarte a ti, en la educación de los niños y en la mejora en la forma en la que te comunicas, relacionas y estableces metas positivas con los demás.

Cómo hablar para que los niños escuchen. Y cómo escuchar para que los niños hablen

Adele Faber y Elaine Mazlish proponen en Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y escuchar para que sus hijos le hablen, consejos prácticos para mejorar la comunicación familiar. 

educacion niños siquia

El libro complementa los ejercicios con ilustraciones para explicar en detalle su propuesta y facilitar la puesta en práctica de los ejercicios planteados para reducir el estrés, promover la apertura, la fluidez de la comunicación, eliminar la rabia, decepciones, gestión de las expectativas, establecimiento de límites… 

Una obra interesante para padres, hijos, familias y educadores. 

Educar con inteligencia emocional  

Tomando como base los cinco principios básicos del libro Inteligencia emocional de Daniel Goleman, Maurice J. Elias, Steven E. Tobias y Brian S. Friedlander cuentan en Educar con inteligencia emocional cómo aplicar los métodos expuestos por Daniel Goleman en la educación infantil. 
libros inteligencia emocional siquia

Para ello, el libro recoge sugerencias, actividades y consejos prácticos para ayudar a los padres a utilizar sus emociones del modo más positivo en asuntos tan cotidianos como las riñas entre hermanos, las relaciones con los amigos, los conflictos dentro y fuera de casa, los problemas en el colegio y la relación familiar dentro de los hogares. 

Las gafas de la felicidad. Descubre tu fortaleza emocional

Rafael Santandreu es conocido por su obra El arte de no amargarse la vida. 

En Las gafas de la felicidad, el autor  ofrece a sus lectores un método práctico, accesible para aprender a superar con éxito los problemas y las complejidadses del día a día, pero que a menudo nos convierten en seres infelices. 
libro las gafas de la felicidad
Como dice el título, Santandreu te invita a descubrir tu fortaleza emocional con ejemplos sencillos con los que te sentirías identificados y que sirven también para resolver dificultades más complejas como entender la ansiedad, resolver miedos, complejos infundados, malestar, mala comunicación, desazón, enfados continuados,… 

A través de un método basado en la psicología positiva, Rafael Santandreu presenta una obra llena de ejemplos y gráficos con respuestas para poner en práctica.

Fuente: Siquia
Share:

miércoles, 14 de enero de 2015

El valor del juego como herramienta de aprendizaje

El juego tiene gran valor como instrumento de aprendizaje: Lo natural es aprender jugando.

Los niños y niñas emplean el juego de forma innata y natural para construir múltiples aprendizajes. Lo hacen de forma inconsciente, sin esfuerzo, divirtiéndose y disfrutando en la construcción de sus aprendizajes. El juego es por lo tanto una de las herramientas de aprendizaje más poderosas, siendo la forma natural que tienen los pequeños para aprender.

Aprovechemos la actividad lúdica para crear aprendizajes, en lugar de intentar forzar esta creación con escenarios y técnicas poco motivacionales y menos naturales.

¿POR QUÉ EL JUEGO ES IMPORTANTE?
El juego es la actividad más importante de los niñ@s, no sólo se divierten y se distraen, sino que constituye además su principal  instrumento  de aprendizaje y de desarrollo. Los beneficios del juego son los siguientes:
  1. Contribuye al desarrollo
Psicomotriz
Cognitivo
Social y afectivo.
Moral
  1. Adquieren experiencia sobre sí mismos y el mundo que les rodea, entrenan destrezas y habilidades, practican rutinas y secuencias de comportamiento que les serán útiles en la vida adulta. Mediante el juego están ensayando roles y formas de actuación de la vida de los adultos.
  1. El juego proporciona una oportunidad de que creen sus propios significados y entiendan de esta forma el mundo que les rodea.
  2. Contribuye a estrechar los vínculos afectivos. A través del juego nos conectamos con otros, compartimos experiencias que nos hacen sentir bien, colaboramos con los otros y configuramos un fuerte vínculo afectivo.
  3. A través del juego nos distendimos y nos relajamos. Es muy importante entender que las personas necesitamos diversión, relax y entretenimiento.
  4. Sirve para estimular al niño, por su carácter lúdico y motivador. Es un modo ideal de crear aprendizajes, ya que los pequeños estarán interesados y motivados con la actividad.

EL PAPEL DEL ADULTO EN EL JUEGO. PAUTAS

El juego es fundamental para el desarrollo del niñ@, y es una herramienta muy valiosa para construir aprendizajes. Es muy importante que fomentemos el juego en los niños y niñas.
  1. Si quieres que aprendan y que se estimulen procura convertir cualquier actividad en un juego, crea un mundo aparte de espontaneidad y diversión.
  1. Participa en el juego no solo hagas de espectador, pero los protagonistas deben ser ellos. Es importante que sean los niños los que creen el juego, los que lo inventen, sin que el adulto obstaculice su creatividad y capacidad de pensar. Puedes aportar ideas, pero entra en su mundo.
  1. Ponte a su altura, en el juego todos somos iguales, procura que tus ojos estén a su nivel.
  1. Facilita las condiciones necesarias para que el juego se desarrolle de forma natural y espontanea.
  1. Emplea la expresividad, la claridad y lenguaje sencillo, y ten disposición corporal.

  1. Presenta los aprendizajes como un juego, no como una obligación. Disfruta con ello y transmite el pensamiento positivo a los niños y niñas.
  1. El juego ha de ser distendido y divertido, no fuerces los tiempos, o las reglas. Da lugar a la espontaneidad, nos puede llevar a nuevos aprendizajes no previstos.
  1. Permite y fomenta que los pequeños exploren diferentes posibilidades con los juegos. No se lo des todo cerrado y programado, permíteles que inventen y creen nuevas posibilidades.
  1. Ríe con ellos mientras jugáis. El juego tiene que ser diversión.
  2. Fomenta la reflexión sobre los posibles aprendizajes creados con el juego. Los niños y niñas construyen aprendizajes con el juego de forma inconsciente, es bueno que después del juego hables con ello, de esta forma reflexionan sobre el aprendizaje que han creado y lo hacen más significativo.


Fuente: Celia Rodríguez Ruiz (educapeques)
Share:

Niños, móvil y redes sociales: ¿Educar o prohibir?

El gran dilema con los niños y el uso de Internet 

Los llamados nativos digitales tienen a muchos padres, que no son nativos ni tan digitales, en un dilema constante para el que no tienen referencias dentro de su propia generación. Niños de solo dos o tres años tienen una destreza que ya la quisiera más de un adulto a la hora de manejar, por pura intuición, una tablet o cualquier otro dispositivo táctil y el uso del teléfono móvil empieza a una edad cada vez más temprana. Y con ello el uso de redes sociales, juegos online y de servicios de mensajería como Whatsapp o Line.

Si antes decían que los niños llegaban con un pan debajo del brazo, el cuento ha cambiado bastante porque ahora llegan directamente con Internet y un sinfín de avances tecnológicos. Y ante este dilema, ¿qué es mejor: educar o prohibir?.

Por supuesto que cada caso es personal y que cada padre o madre sabrá (o no) cómo quiere orientar a su hijo en este terreno pantanoso, pero lo que no se puede negar es que Internet, los dispositivos móviles y las redes sociales han llegado para quedarse. Están en nuestro día y día y prácticamente desde que tienen un mínimo uso de razón los más pequeños ven cómo los adultos vivimos casi permanentemente conectados entre unas cosas y otras y llegamos a consultar nuestros smartphones hasta 150 veces al día de media, según revelaba un reciente estudio de la Fundación Telefónica.

¿Cedo o resisto? ¿Y hasta cuándo?

El dilema no es para menos: si no cedes y prohíbes que tu hijo de, por ejemplo, 10 años tenga un teléfono móvil cuando todos sus amigos lo tienen, quizá estás promoviendo que de alguna manera se sienta excluido y que vaya a generar un “ansia” mucho mayor (ya sabemos que lo prohibido, atrae más todavía). Por otro lado, ¿realmente un niño de 10 años está preparado para hacer un uso responsable de todas las posibilidades que le brinda tener su propio teléfono inteligente?.

Como he dicho, se trata de una decisión muy personal de cada uno. Pero el hecho es que este dilema es una realidad muy grande, a la que eso sí ya no tendrán que enfrentarse los nativos digitales de hoy en día cuando sean padres porque, al menos, tendrán una mínima referencia y habrán sido como se suele decir “cocineros antes que frailes”.

Bueno, dejando el refranero de lado, y sin pretender dar con la solución universal a este dilema, lo que sí que quiero compartir contigo es un caso, no personal, pero sí muy cercano y que me parece bastante interesante.


Un caso real: Cómo resolvió mi hermana la papeleta 

Te pongo en antecedentes: mi sobrino Miguel, de hoy 11 años, llevaba ya casi dos años sometiendo a su madre, mi hermana, a un pressing constante: quiero un teléfono móvil, quiero un teléfono móvil, todos mis amigos ya tienen, soy el único de todos mis amigos que no tiene teléfono,… Así decía la canción. Un día tras otro. Quizá hasta te suena, porque es muy pegadiza.

Mi hermana iba aguantando el pressing estoicamente: “no, aún eres muy pequeño” y tiraba también de eso tan socorrido de que “me da igual que tus amigos ya tengan teléfono, tú no, porque si tus amigos se tiran de un puente, ¿tu vas a ir detrás solo por eso?.

En estos casos, con una diferencia generacional tan abismal, a lo que uno sí que no puede recurrir es a lo de “yo a tu edad no tenía un smart phone y no me ha pasado nada“, porque más bien habría que decir “yo a tu edad ni me hubiera podido mínimamente imaginar que íbamos a poder acceder a ¿¿¿Internet??? desde un teléfono móvil que tiene casi mejor resolución que una pantalla de televisión“.

Bueno, el caso es que, tarde o temprano, llega el momento de dar el brazo a torcer, y ese momento fue finalmente estas pasadas Navidades. Cuando ya mi sobrino empezaba a pensar que iba a pasar a la historia por ser el último ser humano en tener su propio teléfono móvil, Papá Noel le trajo lo que llevaba meses, meses y más meses pidiendo. El ansiado teléfono inteligente que recibió con una mezcla de súper emoción e incredulidad a partes iguales.

Eso sí, mi hermana, que no suele dar puntada sin hilo (o al menos lo intenta) se encargó de ponerle los pies en la tierra antes de que ni pudiera sacar el teléfono móvil de la caja. Y a las primeras de cambio le advirtió de que sí, ya tenía teléfono, pero con condiciones. Y no precisamente un par de reglas no escritas de las que se lleva el viento.

Previamente, antes de decidirse a dar su brazo a torcer, había estado investigando por la Red (¿dónde si no?) y dio con algo que le pareció interesante: una madre americana había hecho firmar a su hijo un contrato en toda regla para asegurarse de que iba a usar, en este caso su iPhone, de forma responsable. Lo leyó de cabo a rabo, lo tradujo y lo adaptó a sus propias necesidades. Y, ni corta ni perezosa, imprimió el citado contrato que, por supuesto, le hizo firmar a mi sobrino, que se quedó flipando no, lo siguiente. Sí, atado ya por un contrato a la tierna edad de 11 años.

Le he pedido a mi hermana el contrato para que me dejara reproducirlo y me ha dado su autorización. Eso sí, me ha insistido en que es una idea que tomó a su vez de una madre americana. Así que, aquí te dejo el contrato que mi hermana le hizo firmar a mi sobrino antes de empezar a usar su nuevo teléfono móvil con acceso a Internet. Y, aviso a navegantes, el contrato incluye alguna cláusula que no estaría mal que también nos aplicáramos los adultos (me incluyo):

Contrato para usar responsablemente el móvil  

1. Yo he comprado el móvil. Pero yo te lo presto porque te quiero y confío en ti.
2. Yo siempre sabré la contraseña.
3. Si suena y conoces el número, cógelo. Sé educado. Coge siempre, siempre, la llamada de  papá y mamá.
4. Me entregarás el teléfono cada mañana antes de ir al cole y estará apagado toda la noche y los fines de semana el teléfono se apagará a las 22h.
Si no llamarías al teléfono fijo de alguien porque sabes que no es una hora apropiada y sabes que podrían responder sus padres, tampoco llames o envíes mensajes al móvil. Respeta a las otras familias como nos gusta que nos respeten a nosotros.
5. No te llevarás el móvil al colegio. Habla con la gente y con tus amigos en persona. Los días de media jornada, las excursiones y las actividades extraescolares requerirán consideraciones especiales.
6. Si el móvil se cae, se golpea o se estropea, tú eres el responsable y la reparación la tendrás que pagar tú. Para ello, ahorra dinero de tu cumpleaños o realiza otros trabajos.
7. No uses el móvil para mentir, hacer tonterías o engañar a otra persona. No te involucres en conversaciones que sean dañinas para los demás. Sé un buen amigo.
8. No envíes mensajes, correos electrónicos o digas nada a través del móvil que no dirías en persona o en presencia de papá y mamá..
9. Nada de pornografía. Busca en la web información que compartirías abiertamente conmigo. Si tienes alguna duda sobre algo, pregunta a una persona mayor, preferiblemente, de tu familia.
10. Apágalo o siléncialo cuando estés en lugares públicos. Especialmente en restaurantes, en el cine o mientras hablas con otra persona. No eres una persona mal educada, no dejes que el móvil cambie eso.
11. No envíes ni recibas imágenes íntimas tuyas ni de otras personas. Algún día estarás tentado de hacerlo, a pesar de tu gran inteligencia. Es arriesgado y puede arruinar tu vida de adolescente, joven y adulto. Es siempre una mala idea. El ciberespacio es más poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo de esa magnitud desaparezca, incluyendo una mala reputación.
12. No hagas millones de fotos o vídeos. No hay necesidad de documentarlo  todo.  Almacena recuerdos  en tu memoria para toda la eternidad.
13. A veces conviene dejar el móvil en casa. Hay que saber vivir sin él, no es necesario estar siempre conectado.
14. Es genial poder escuchar música en tu móvil pero no tengas miedo de bajarte música nueva o diferente de la que millones de chicos como tú escuchan, que es siempre lo mismo. Tienes que tener tu propia personalidad.
15. Es genial poder jugar en tu móvil pero recuerda que también existen juegos que te ayudan a aprender jugando como los juegos de palabras, puzzles y rompecabezas.
16. Meterás la pata y te quitaré el teléfono. Hablaremos sobre ello y volveremos a empezar. Tú y yo siempre estamos aprendiendo. Somos un equipo. Estamos juntos en esto.

¿Qué te parece? Un contrato de lo más completito, ¿verdad?. En estos meses transcurridos desde Navidad, el resultado de todo esto es que mi sobrino está acatando las normas y que no está tan “obsesionado” con el móvil como lo estaba cuando todavía no lo tenía. En principio, el contrato está cumpliendo su papel.

¿Tú como lo ves? ¿Es mejor prohibir o educar? ¿Incluirías alguna cláusula más en el contrato?

Fuente: Paula Guzman (enredandoporlared)
Share:

Vistas de página en total

Entrada destacada

Maravilloso Corto Educativo: Hazlo todos los días, porque mañana...? (HD)

Extraordinario Video de 2 minutos que nos dá simples pautas para vivir cada día, sin mirar el mañana, para poner la motivación que s...

¿Te gusta éste blog? Compartelo!

Etiquetas

Archivo del blog

Siguenos en Google

Facebook

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *