El distraido tropezó con ella.
El violento la utilizó como proyectil,
El emprendedor, construyó con ella.
El campesino, cansado, la utilizó de asiento.
Para los niños, fue un juguete.
David, mató a Goliat y Miguel Angel le sacó la más bella escultura.
En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la persona.
No existe "piedra" en tu camino,
que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.
Mostrando entradas con la etiqueta persona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta persona. Mostrar todas las entradas
jueves, 18 de abril de 2024
miércoles, 11 de febrero de 2015
«Los primeros apegos son la base de la construcción de la persona»
15:13:00actitudes, adulto, apegos, comportamientos, construcción, infancia, influencia, padres, persona, psicología, sociedad
Este doctor en Psicología defiende la importancia de un clima familiar positivo en la infancia para la construcción de un adulto y una sociedad sanas
ERNESTO AGUDO
«La parentalidad positiva abarca a todos aquellos adultos de referencia del menor», asegura Loizaga
«Detrás de todo adulto dañado hay un niño que no ha disfrutado de una parentalidad positiva», afirma Félix Loizaga, doctor en Psicología por la Universidad de Deusto, para quien la salud global (física y psíquica) de las personas está íntimamente relacionada con el trato recibido en la infancia.
—La parentalidad positiva, ¿es exclusiva de los padres?
—No. Por fortuna, la parentalidad positiva no se limita a los padres, sino que abarca a todos aquellos adultos de referencia del menor, bien sean los abuelos, tíos, primos, profesores o cuidadores principales que te escuchan, te acompañan, te aconsejan y que ayudan a los críos a pensar... Es decir, que es sobre todo social y supera la concepción de familia nuclear y biológica.
—¿Cuál es la influencia de un parentalidad positiva en los hijos?
—Disfrutar de una parentalidad positiva hace que los menores estructuren su mente, su lenguaje, sus relaciones interpersonales y su yo de manera armoniosa y madura, lo cual les ayuda a convertirse en adultos sanos. Los primeros apegos son la base de la construcción de la persona. Cuantos más apegos seguros recibidos de pequeños, mejor salud mental tenemos de mayores. Y por contra, todo lo que está mal elaborado, vuelve a salir al tirar del hilo, según Freud. La memoria emocional reprime, pero no olvida.
—Una buena infancia, ¿es una especie de seguro contra los problemas de comportamiento futuros?
—Los problemas de comportamiento no se dan fácilmente si los padres ponen límites desde el principio... Entendiendo que siempre hay días mejores y otros peores, y que hay niños con un temperamento más complicado de arranque que quizás sí necesitarían padres con una madurez y seguridad mayor. Pero si los padres regulan bien desde el principio, el resultado suele ser bastante bueno.
—En los primeros años —de cero a tres, pongamos—, debe haber cuidados básicos, gestos de cercanía física y de cariño, por ejemplo, mediante los abrazos. Después, de cara a las relaciones emocionales que se generarán luego, contará cada vez más el tiempo de juego compartido. En la medida que crecen, resultará importante la comunicación, las conversaciones que se mantengan con ese niño. Por otra parte, el optimismo es uno de los rasgos claves de la parentalidad positiva, al servir de ejemplo: ayuda a enfrentar con buen ánimo y perseverancia las dificultades, favorece lo positivo que tienen los hijos y ayuda a confiar en nuestras positibilidades como grupo familiar.
—¿Y cuál es la clave en el día a día?
—Hay familias que programan detenidamente la educación, los juegos y el tiempo libre de sus hijos. Algunas casi hasta los temas de conversación que se mantienen. Y esto puede ser efectivo, pero la parentalidad positiva supera lo manifiesto, lo que se ve directamente. La parentalidad positiva es fundamentalmente invisible, y se basa más en la comunicación no verbal y en los gestos que en las propias palabras que emitimos. Querer es más que decir «te quiero», proteger es más que «dar de comer» y acoger no es solo decir «ven». Las emociones que acompañan las palabras marcan el estilo de parentalidad.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Interesantes estudios sobre la felicidad y nuestro entorno.
8:09:00alegría, ayudar, conexiones, cotidiana, edad, emociones, extrovertida, Felicidad, genes, materialistas, Metas, persona, psicología, sociales, vida
- La felicidad activa todo el cuerpo
Gracias a un nuevo estudio, por primera vez contamos con un mapa que ilustra la relación entre las emociones y las sensaciones en el cuerpo.
Lo que revela el estudio es que la felicidad es la única emoción cuya activación se refleja en todo el cuerpo, incluso en las piernas. Esto podría explicar que las personas felices tengan mayor predisposición para saltar a la acción.
- La felicidad cambia el código genético
Se ha demostrado que las personas que experimentan un nivel mayor de felicidad poseen un sistema inmunitario más saludable.
Así, las células responsables de defender el cuerpo contra las enfermedades están presentes en mayor medida en personas que se sienten felices con sus vidas.
- Ayudar a los demás, nos hace feliz
Esta sensación de competencia a su vez mejora nuestra autoestima, y consecuentemente nos hace sentir más felices.
- Actuar de forma extrovertida...
- La felicidad se contagia online
Además, las emociones positivas resultaron ser más contagiosas que las negativas.
- La influencia de la edad...
Disfrutan simplemente pasando tiempo con su familia o dando un paseo en el parque por ejemplo. Las personas jóvenes, en cambio, buscan experiencias más extraordinarias o estimulantes.
- Personas materialistas son menos felices
Además, un estudio reciente muestra que las personas materialistas también sienten menos gratitud, lo que a su vez, está asociado con un nivel de satisfacción menor.
- El poder de las conexiones sociales
Mientras que las relaciones sociales en la infancia y la adolescencia con nuestra familia de origen determinan en gran medida la felicidad en la edad adulta, la influencia de los logros académicos es mucho menos significativa.
- Las metas que nos llevan a la felicidad
Se ha demostrado que tener metas concretas para la felicidad funciona mejor que tener metas abstractas.
El estudio revela que intentar sacarle una sonrisa a alguien por ejemplo hace que la persona que lo hace se sienta más feliz que si se propusiera hacer feliz a alguien.
Así, pensar en nuestros objetivos en términos concretos puede minimizar el intervalo entre nuestras expectativas y lo que realmente es posible.
- Placeres inesperados de la vida cotidiana
Tendemos a subestimar la felicidad que podemos obtener de los momentos aparentemente simples del día a día.
Fuente: http://www.spring.org.uk/2014/09/happiness-10-fascinating-new-psychology-studies-everyone-should-know.php


















