martes, 20 de enero de 2015

Más de Cien Preguntas que te pueden hacer en una entrevista de trabajo (Bloque I)

Primer  Bloque:

Se divide las preguntas en categorías, ya que el entrevistador nos puede cuestionar sobre aspectos tan diferentes como su empresa, nuestra formación y experiencia, nuestra vida privada o los motivos que nos llevan a presentarnos a la entrevista que nos tiene sentados frente a él. 

Tras cada pregunta encontraréis una serie de consejos o indicaciones para responder o, en algunos casos, salir lo más airosos posibles de las preguntas más complicadas que nos pueden hacer.

La empresa y el puesto

1 ¿Qué sabe de nuestra empresa?

Perfectamente podría ser la primera pregunta que nos hagan, así que hay que contestarla bien ya que muchos expertos apuntan a que es clave para demostrar nuestro interés por el puesto. Tenemos que ir a la entrevista informados sobre la empresa para la que queremos trabajar, ya que así demostramos interés por el puesto. Entre las respuestas que podemos dar están la magnitud, su seriedad, el sector al que pertenece, las posibilidades de seguir creciendo (tanto de la empresa como para nosotros mismos, siempre en su seno), su cultura corporativa, su trayectoria, su historia… Lo único en lo que debemos fijarnos es en los aspectos positivos, no hay que poner sobre la mesa algún momento oscuro que haya podido tener.

2 ¿Por qué quiere trabajar en esta empresa?

Una de las primeras cosas que debemos hacer antes de ir a la entrevista es informarnos sobre la empresa: a qué sector o negocios se dedica, su situación en ese mercado, sus proyectos a corto plazo… Así, podremos justificar nuestro interés por trabajar en ella con una respuesta convincente. También podemos destacar las posibilidades de crecimiento laboral que ofrece.

3 ¿Conoce a alguien en esta empresa?

Debes conocer las políticas que tiene la empresa sobre la contratación de familiares de trabajadores. Eso si, nos han preguntado por conocidos, un concepto mucho más amplio, así que antes de responder de forma afirmativa debemos tener claro que nuestro conocido cuente con una buena reputación en el seno de la compañía si no queremos que nuestra amistad sea un obstáculo para conseguir el empleo.

4 ¿De qué se encargará si le contratamos?

El entrevistador quiere saber si sabemos realmente a qué empleo nos hemos presentado, si lo hemos sobrevalorado o infravalorado. Lo mejor es contestar ajustándonos a la descripción que aparecía en el anuncio de empleo al que hemos contestado o a contactos previos a la entrevista de empleo. No debemos presuponer, imaginar o suponer nada, y tampoco añadir -ni quitar- obligaciones o tareas.

5 ¿No cree que este cargo es superior al que ocupó anteriormente?

Esta es la primera de una serie de killer questions a las que nos tenemos que enfrentar. Las empresas no quieren candidatos infracualificados, así que lo mejor es indicar que ese es el puesto que estamos buscando y que queremos ocupar en el momento actual, y destacar nuestros puntos fuertes una vez más para explicar qué podemos aportar. También hay que destacar nuestra motivación y preparación para ello.

6 ¿No cree que este cargo es inferior al que ocupó anteriormente?

La pregunta anterior aunque en el otro sentido, un hecho cada vez más habitual debido a la crisis y que tampoco gusta a unas empresas temorosas de contratar a un trabajador frustrado. Lo que el reclutador realmente quiere saber es si cambiaremos de empleo cuando nos salga una ocasión mejor, así que debemos recalcar nuestro compromiso, siempre siendo sinceros. Hay que responder de forma pausada, destacando que nunca hay trabajadores demasiado cualificados para un empleo, que es una buena oportunidad y destacar que el empleo es atractivo y motivador, destacando lo que podemos aportar.

7 ¿Se considera sobrecualificado para este empleo?

No debemos ceñirnos estrictamente a nuestras cualificaciones académicas o en antiguos empleos, nuestra respuesta girar en torno a lo bien preparados que estamos para este empleo y las ganas que tenemos de continuar aprendiendo y desarrollándonos como trabajadores. Es una pregunta muy parecida a la anterior.

8 ¿Este empleo se adapta a sus habilidades o está capacitado para un empleo superior?

Por supuesto que coinciden. Si contestamos otra cosa, parecerá que estamos buscando otro trabajo y que ese es solo una ocupación temporal hasta entonces.

9 ¿Cómo podría compensar su falta de experiencia en este empleo?

La respuesta depende de si tenemos experiencia o no. Si la tenemos, debemos resaltarla ante el entrevistador; y si no, podemos hablar de la motivación que tenemos, de la dedicación al empleo y de la facilidad que tenemos para aprender.

10 ¿Por qué cree que lo haría bien en este trabajo?

La respuesta es muy fácil, debemos hablar de nuestros conocimientos, la experiencia que nos acompaña, el interés y la ambición que tenemos.

11 ¿Sería capaz de anteponer los intereses de la empresa por encima de los suyos?

Si. La respuesta es simple. Aquí el reclutador quiere saber sobre nuestra dedicación y lealtad profesional, así que nos debemos limitar a contestar afirmativamente sin divagar filosófica ni eticamente.

12 Si estuviese en mi lugar, ¿qué buscaría en el candidato al empleo?

Ante esta pregunta debemos ponernos en el lugar del entrevistador y tratar de explicar las principales características que debería tener el ocupante del empleo, dejando entrever que su perfil y el nuestro son muy parecidos, pero no hay que pasarse definiéndonos a nosotros mismos como el candidato ideal.

13 Defina a sus potenciales clientes internos y externos y cómo atiende sus necesidades.

Debemos describir a grandes rasgos a nuestros clientes habituales y la forma en la que trabajamos con ellos, pero hay que prestar mucha atención a no cerrarnos a un determinado tipo o perfil de cliente, dejando siempre las puertas abiertas a otros perfiles. Siempre hay que mostrarse accesibles, positivos y orientados al cliente.

14 ¿Cuánto tiempo le costaría adaptarse a este empleo para trabajar con eficacia?

Una de las preguntas que no admiten un “no” o “nada” como respuesta. Siempre necesitaremos un periodo de adaptación adaptación a nuestro nuevo empleo y cargo, así que la respuesta ideal sería unos días o una semana. Si la empresa ofrece un curso previo a la incorporación o un plan de bienvenida, podemos indicar que cuando concluya nuestra adaptación será completa.

Motivación

15 ¿Qué es lo que más te atrae del puesto?

Siempre que sea posible hablaremos de los aspectos relacionados con la posición o el empleo, pero dejaremos al margen la cuestión económica, y a ser posible tampoco mencionaremos las condiciones laborales.

16 ¿Cuál es su motivación principal?

Aspectos como la posibilidad de aprender y seguir creciendo o el hecho de sentirnos una parte importante y activa de un proyecto o empresa siempre son la mejor motivación que podemos dar. Todo lo contrario que el dinero o las condiciones laborales, las peores cosas que podemos contestar a todas las preguntas sobre motivación.

17 ¿Qué le motiva a mejorar en su trabajo?

Esto es algo personal, así que la respuesta depende de cada uno. Eso si, podemos destacar los retos, el reconocimiento o el cumplimiento de las metas propuestas como las mejores respuestas y un sueldo más alto siempre será la peor.

18 ¿Qué es más importante, el trabajo o el dinero?

Sin lugar a dudas, el trabajo. El dinero es importante, pero el trabajo lo es más. La respuesta es fácil.

19 Si tuviese suficiente dinero para dejar de trabajar, ¿se jubilaría?

No. Ya sabemos la respuesta, el trabajo siempre es más importante que el dinero. De hecho, estamos en la entrevista porque queremos ese trabajo. Además, si tenemos dinero para jubilarnos, ¿qué hacemos optando a ese empleo?



Formación

20 ¿Por qué abandonó los estudios?
Si en el currículum consta que hemos abandonado los estudios, es fácil que nos pregunten por ello para hacerse una idea de nuestra autoexigencia, nuestro nivel de confort, etc. Si no son estudios relacionados con el empleo podemos hablar de falta de vocación o de que no nos aportaban nada de lo que queríamos, pero si tienen que ver con el empleo la cosa se complica. Podemos alegar a la inmadurez de la edad o a circunstancias personales (si esto es cierto), añadiendo que tenemos pensado volver a las aulas.

21 ¿Qué le pareció la carrera que estudió? ¿Por qué la eligió?

Aunque la respuesta dependerá de la persona y la situación, hay que ofrecer una respuesta positiva, dejando claro que la formación ha sido una experiencia positiva en todos los aspectos. Es fácil que nos pregunten por nuestras asignaturas preferidas o en las que sacamos mejor nota para comprobar que nuestro discurso es coherente y nuestros gustos y conocimientos se ajustan al perfil que buscan. También es fácil que nos pregunten si volveríamos a estudiar lo mismo o qué más nos gustaría haber estudiado.

22 ¿En qué aspectos cree que debería reciclarse?

Esta pregunta busca que el propio candidato se autoanalice. Si los idiomas no son esenciales, siempre son el mejor recurso, ya sea el inglés u otro idioma, y así evitar hablar sobre aspectos más importantes para el empleo en los que andemos algo flojo. En esta pregunta nunca debemos contestar con algún aspecto importante que pueda suponer nuestro descarte para el empleo, y si podemos debemos añadir que estamos haciendo esfuerzos para solucionar ese vacío.

23 ¿Ha mejorado su formación en los últimos meses?

Aquí, lo que quiere saber la empresa es si el candidato muestra interés por seguir mejorando o si simplemente se conforma con los conocimientos que ya tiene. Decir que no es la peor respuesta, así que si recientemente no hemos hecho ningún curso podemos justificarlo por la gran carga de trabajo a la que estábamos sometidos y/o explicar que lo tenemos en mente -y hacerlo-. Aquí también se puede hablar de los cursos internos hechos en otras empresas o de los conocimientos adquiridos por otras vías, por ejemplo en el día a día o de forma autodidacta.

24 ¿Qué idiomas habla?

Si el empleo requiere dominar algún idioma, es fácil que nos hagan la pregunta en inglés, francés, alemán o el idioma que se exija. Una de las premisas básicas a la hora de optar a un empleo es no mentir en los idiomas, ya que se descubrirá en la entrevista o en los primeros días de empleo. Si hablar idiomas es secundario podemos decir que queremos hacer hincapié en este aspecto, y en caso de estar haciendo un curso debemos mencionarlo. No está de más indicar que estamos dispuestos a participar en los cursos de idiomas que imparta la empresa.

25 ¿Cómo se actualiza a nivel profesional?

Aquí podemos aprovechar para hablar de los conocimientos y competencias adquiridos en los cursos de formación que hemos hecho en los últimos tiempos, además de nuestro desempeño laboral y la formación de nuestro día a día.

Trabajos anteriores y experiencia

26 ¿Ha trabajado antes?

Hay que ser totalmente sinceros. Si no tenemos ninguna experiencia laboral de ningún tipo, hay que decirlo ya que siempre hay una primera vez para todo. En caso de haber desempeñado algún voluntariado o de haber trabajado al margen y que no conste en nuestro currículum, debemos destacarlo. Tampoco debemos temer admitir que nos han despedido de un empleo anterior. Ser claro y sincero es elemental en la entrevista.

27 ¿Qué experiencia tiene en este sector?

Tenemos que hablar sobre aspectos concretos que estén ligados con el empleo para el que nos hemos presentado a la entrevista. Si no contamos con este tipo de experiencia debemos de hablar de lo que más se acerque al puesto en cuestión. Eso si, siempre utilizaremos ejemplos reales, nunca nos inventaremos nada.

28 ¿Cuál es su experiencia laboral anterior?

Nos tenemos que centrar en los empleos y ocupaciones que estén más relacionadas con el puesto al que nos presentamos, convirtiéndonos en el mejor candidato para esa posición. Si otro empleo nos puede haber aportado algo también podemos hablar de ello y de cómo nos ha influido de cara a ese empleo.

29 ¿Por qué ha pasado tanto tiempo en la mismo puesto en la misma empresa?

Si el entrevistador ve en nuestro currículum que hemos pasado mucho tiempo en una empresa y nos pregunta por ello debemos destacar que hemos evolucionado y nos hemos adaptado al ritmo que lo ha hecho la empresa. Si no hubo transformación, podemos referirnos a la lealtad, la estabilidad y el compromiso a largo plazo con un proyecto profesional en el que confiamos.

30 ¿Por qué se ha conformado con un sueldo tan bajo a su edad?

Una killer question más. Podemos decir que consideramos necesario emplearse para ganar experiencia y las mejores competencias para progresar, lo que antes o después se traducirá en un aumento de salario. También podemos preguntar al entrevistador cuál cree que debería ser nuestro sueldo actual, pero sin parecer arrogantes ya que lo que pretende con esta pregunta es desestabilizarnos.

31 ¿Su último empleo ha sido el mejor?

Debemos incidir en que siempre intentamos dar lo mejor de nosotros mismos y que nuestro mejor momento laboral es el presente. Si decimos que ya ha llegado puede dar la impresión que nuestro mejor empleo –y nuestra mayor dedicación- ya ha pasado, y si contestamos que está por llegar el reclutador puede entender que hasta ahora no nos hemos esforzado al máximo en el trabajo.

32 ¿Cómo explicaría sus ascensos?

A esta cuestión si que debemos responder hablando de nuestras competencias profesionales, dedicación al trabajo y personalidad, de los objetivos y metas que hemos alcanzado o de nuestra rentabilidad. Si podemos aportar ejemplos de nuestros éxitos, mejor.

33 ¿Cómo logró su último empleo?

El entrevistador quiere saber si somos trabajadores proactivos o no, así que debemos decir la verdad: a través de un contacto, respondiendo a anuncios, la empresa nos llamó… Eso si, siempre hay que incidir en la proactividad.

34 ¿Con qué aspectos de su empresa anterior estaba más a disgusto?

Es una pregunta difícil, de esas en las que debemos hacer equilibrio a la hora de responder. No debemos criticar a nuestra antigua empresa ni a su política laboral, pero tampoco hay que decir que no tenemos quejas porque resulta poco creíble. La mejor respuesta es hablar de las razones que nos han llevado a salir de ella (si ha sido una salida voluntaria) o tratando de ser políticamente correctos con esa empresa. Tampoco debemos centrar nuestra respuesta en una persona concreta.

35 ¿Qué le decepcionó de su anterior empleo?

Hay que huir de trivialidades y negaciones- La falta de retos, desafíos u opciones de progresar son algunas de las mejores respuestas que podemos dar.

36 ¿Por qué quiere dejar/ha dejado su antiguo empleo?

Nuestra respuesta debe girar entorno a las ganas de crecer, de asumir nuevas responsabilidades, etc. Siempre hay que ser positivos, y no podemos criticar a nuestra antigua empresa o excompañeros de trabajo, ya que el reclutador desconfiará de nosotros automáticamente. Tampoco debemos centrarnos en el aspecto económico. Si una de las razones es la cercanía del nuevo empleo a nuestro lugar de residencia también lo podemos mencionar. Otra posibilidad que se puede mencionar, aunque pidiendo discreción al entrevistador, es que se acecinen despidos o reestructuraciones en la empresa.

37 ¿Por qué ha cambiado de trabajo tan a menudo?

Si el entrevistador ve en nuestro curriculum que hemos cambiado de empleo muy a menudo es fácil que nos pregunte por ello con la idea de si somos culos de mal asiento o si duraremos poco en la empresa, algo que quieren evitar. Según a qué sector nos dediquemos, se pueden justificar los cambios de empleo por sustituciones, temporalidad, fin de proyectos, etc.. Sino, hay que enfocarlo de forma positiva, hablando de oportunidades de crecimiento. >Nunca debemos hablar del aspecto económico.

38 ¿Cumplió sus expectativas en empleos anteriores? ¿Cuáles eran?

Una vez más, debemos destacar ejemplos concretos y positivos de retos que nos marcamos y con los que hemos cumplido. No pueden faltar en nuestra respuesta la formación, los métodos que hemos utilizado para lograrlos o lo que hemos aprendido en el camino.

39 ¿Le han despedido de algún trabajo? ¿Por qué?

Hay que ser sincero, aunque una respuesta a priori negativa para nuestros intereses se puede reformular para que parezca positiva. Por ejemplo, el despido supuso una nueva oportunidad para seguir formándonos, buscar nuevos retos profesionales, ser madre, etc. También ay que reflexionar sobre las razones del despido, e intentaremos destacar algo positivo que hayamos extraído de la situación que nos haya podido ser útil más tarde.

40 ¿Qué empresa o quién puede aportarme referencias suyas?

Si tenemos una lista de referencias, debemos llevarla a la entrevista para entregársela al reclutador si nos la pide. Deben ser trabajadores o empresas por las que hayamos pasado (no solo de la última empresa), preferentemente de los trabajadores que mejor nos conocen. Eso si, debemos asegurarnos que dará una imagen positiva de nosotros.

41 ¿Cuál ha sido la tarea más aburrida a la que se ha enfrentado? ¿Cómo lo hizo?

Nunca debemos hablar de tareas parecidas a las que deberemos desempeñar en nuestro nuevo empleo, ya que estaremos cavando nuestra propia tumba. Hay que contestar algo que hayamos hecho esporádicamente o en circunstancias especiales que esté poco relacionado con nuestro día a día, y debe ser una situación de la que hayamos salido bien.

42 ¿Cuál ha sido la tarea más interesante a la que se ha enfrentado? ¿Cómo lo hizo?

Ahora si que debemos hablar de algo relacionado con el empleo que deseamos y nuestro día a día, y nunca responderemos con una actividad excepcional.

43 ¿Cuál ha sido su mayor decepción profesional?

Siempre que afrontamos una pregunta de este tipo debemos destacar una situación que nunca estuviese bajo nuestro control, dejando al margen los sentimientos negativos que nos provocó y resaltando que aceptamos la situación con la mayor profesionalidad posible.

44 ¿Cuál ha sido la mejor experiencia profesional que ha tenido?

Aquí hay que hablar de la satisfacción que sentimos al ver como cumplimos con los objetivos de la empresa, nada de hablar de las cenas de empresa, viajes de trabajo o momentos de ocio con los compañeros de trabajo.

45 ¿Qué puntos fuertes han destacado sus anteriores jefes de usted?

Antes de la reunión analizaremos los puntos fuertes que han destacado de nosotros. Entre las mejores respuestas están energía, actitud positiva, lealtad, liderazgo, iniciativa, participación, trabajo en equipo, paciencia, creatividad, trabajo duro, capacidad de solución de problemas, dotes de comunicación, o capacidad de trabajo bajo presión.

46 ¿Ha tenido algún problema o enfrentamiento con un superior? Cuéntemelo

Una killer question en la que el entrevistador quiere que hablemos mal de nuestro antiguo jefe, algo que debemos evitar a toda costa. La mejor respuesta es decir que no hemos tenido problemas, pero si nuestra respuesta es afirmativa podemos hablar de ello brevemente, siempre en sentido positivo y quitando hierro al asunto.

47 ¿Cómo le han tratado sus jefes anteriores?

Jamás debemos hablar mal de un antiguo empleo, jefe o compañero, y en esta ocasión no haremos ninguna excepción por muy mal que consideremos que nos han tratado ya que esa visión negativa no generará la confianza que buscamos con el entrevistador. Si la relación ha sido buena la podemos describir sin problemas, y si no ha sido la mejor trataremos de desviar el tema y seremos lo más discretos que podamos en nuestra respuesta.

48 ¿Qué opinan de usted sus compañeros de trabajo?

Hay que tener preparada una lista con citas –siempre positivas- de anteriores compañeros de trabajo para contestar a esta pregunta. Una vez más, la respuesta depende de las características de cada uno y de su profesión.

49 ¿Alguna vez despidió a alguien? ¿Cómo se sintió?

Esta es una pregunta muy importante. Si contestamos que si no debemos dar la impresión de que es fácil echar a un compañero o subordinado o que disfrutamos de ello, sino que mostraremos nuestra preferencia por la empresa frente a una persona que la ha perjudicado.

50 ¿Alguna vez ha tenido que desempeñar funciones a las que no está acostumbrado?

Siempre debemos responder de forma positiva, dejando claro que somos capaces de asumir sin problemas funciones ajenas a nuestro día a día. Es algo que todo el mundo deberá hacer alguna vez, así que estamos preparados para ello.

51 ¿Qué cambios experimentó su empresa en los últimos tiempos y cómo lo sintió?

Tenemos que buscar una respuesta que no nos comprometa, un ejemplo simple del que salgamos bien parados que no de pie a que el entrevistador haga más preguntas que nos dejarán en mal lugar. También evitaremos situaciones que puedan ser delicadas y nos vayan a perjudicar a la hora de conseguir el empleo.

52 ¿Alguna vez ha tenido que dirigir un área diferente a la suya? ¿Cómo lo hizo?

Es una pregunta dirigida a ejecutivos y cargos de mando, e igual que en la pregunta sobre las funciones a las que no estamos acostumbrados debemos dar la impresión que estamos preparados para ello. Por eso, hablaremos de un liderazgo participativo, teniendo en cuenta las opiniones de todos los miembros del equipo, manteniéndoles motivados, ayudándolos cuando tienen problemas y destacando todos sus logros.

El Segundo Bloque: http://bit.ly/1JaATAh
Trata temas donde el entrevistador nos cuestiona aspectos como búsqueda de empleo y expectativas de la empresa, trabajo en equipo, relación con los compañeros y trabajo bajo presión. 


Fuente: Pau Sisternas (Buscarempleo) 
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