Tu mente siempre busca pruebas de lo que crees.
Si te dices a ti mismo que todo va mal,
tu cerebro se enfocará en cada contratiempo,
amplificará cada inconveniente,
y construirá una narrativa basada en eso.
Pero aquí está la clave: también funciona al revés. Si empiezas a preguntarte: ¿Qué cosas buenas están sucediendo en mi vida? tu cerebro buscará esas respuestas. Encontrará las pequeñas victorias, los momentos de crecimiento y las oportunidades de cambio. Cambiando tu percepción, te abres a las infinitas posibilidades de tu ser. La narrativa que eliges crea el prisma a través del cual observas tu vida. Vive con intención. Lo que te dices hoy será el mundo que verás mañana.
Pero aquí está la clave: también funciona al revés. Si empiezas a preguntarte: ¿Qué cosas buenas están sucediendo en mi vida? tu cerebro buscará esas respuestas. Encontrará las pequeñas victorias, los momentos de crecimiento y las oportunidades de cambio. Cambiando tu percepción, te abres a las infinitas posibilidades de tu ser. La narrativa que eliges crea el prisma a través del cual observas tu vida. Vive con intención. Lo que te dices hoy será el mundo que verás mañana.












