Capacity.es

El que conoce el arte de vivir consigo mismo, ignora el aburrimiento

Capacity.es

Disfruta con lo que haces, sin que sea un sacrificio

Capacity.es

La mejor forma de predecir el futuro es creándolo

Capacity.es

La fuerza no proviene de la capacidad física, si no de la voluntad del alma

Capacity.es

La vida son los lugares que nos quitan la respiración

Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2015

Para sacar buenas notas en matemáticas, inglés y lengua hay que dormir bien


Un estudio relaciona la calidad del sueño con las notas en esas asignaturas, que predicen el éxito académico general.

Lograr que los niños en edad escolar estén en la cama a una hora regular es a menudo una ardua lucha para los padres. Pero el empeño tiene su recompensa, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad McGill y el Instituto Universitario de Salud Mental Douglas en Montreal. 

Según sus resultados, dormir bien está vinculado a un mejor rendimiento en matemáticas, idiomas y lengua, tres materias que son potentes predictores del aprendizaje y el éxito académico en general.

Publicado en Sleep Medicine, la revista oficial de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño y la Asociación Internacional de Pediatría del Sueño, el estudio pone de manifiesto que "la eficiencia del sueño" se asocia con un mayor rendimiento académico en esas asignaturas clave. La eficiencia del sueño es un indicador de la calidad del sueño y compara la cantidad de tiempo que se pasa durmiendo cada noche con el tiempo total en la cama.

Otros estudios anteriores habían encontrado relación entre sueño y el rendimiento académico en general, pero los científicos Montreal examinaron el impacto de la calidad del sueño en las calificaciones de materias específicas. "Creemos que las funciones ejecutivas, es decir, las habilidades mentales implicadas en la planificación, la atención y la multitarea, por ejemplo, son las que relacionan la calidad del sueño con rendimiento académico, y estas habilidades son más críticas en matemáticas y lengua que en otras materias, como arte, que no se vieron afectadas", explica Reut Gruber, psicólogo clínico infantil que dirigió el estudio.

Problema común

El bajo rendimiento académico en los niños es un problema común y grave que afecta a un 10-20% de la población. "El sueño corto o de mala calidad es un factor de riesgo significativo para el bajo rendimiento académico que con frecuencia se ignora", advierte Gruber.

Para llegar a esas conclusiones, el equipo de investigación de Gruber monitoreó el sueño de 75 niños entre 7 y 11 años, por actigrafía. El actinógrafo es un dispositivo con forma de reloj de pulsera que evalúa el sueño mediante la medición de los movimientos que se llevan a cabo durante la noche. Con los datos de cinco noches establecieron los patrones de sueño habituales de los niños y los correlacionaron con sus calificaciones. 

De acuerdo con los resultados, los pediatras deberían incorporar preguntas sobre el sueño en los controles de rutina de los pequeños, argumenta Gruber de acuerdo con los resultados obtenidos, que ponen de relieve la importancia de identificar problemas de sueño que de otro modo podrían quedar ocultos y repercutir en el rendimiento académico, que marcará el futuro de los niños. 

"Muchos niños podrían tener algunos problemas de sueño de los que nadie es consciente Señala. "Y si el pediatra no le pregunta al respecto, no sabemos que están ahí. La revisión regular de los posibles problemas de sueño es particularmente importante para los estudiantes que presentan dificultades en matemáticas, idiomas o la lectura."


Fuente: Pilar Quijada (Abc)
Share:

lunes, 5 de enero de 2015

Claves para detectar la dislexia


La dislexia es un trastorno neurológico de origen genético, que afecta a entre un 5 y un 8 % de los niños escolarizados en educación primaria y secundaria, caracterizado «por dificultades en el reconocimiento preciso de palabras, problemas de ortografía y descodificación que pueden desencadenar trastornos emocionales y fracaso escolar» afirma Llorenç Andreu, director del máster de Dificultades de aprendizaje y trastornos del lenguaje de la UOC.

Andreu advierte que la dislexia es un trastorno que va más allá de una dificultad específica del lenguaje.

«Diferentes investigaciones muestran una alta correlación entre los niños con problemas de lectura y el fracaso escolar, las cifras varían entre el 55 y el 80 % dependiendo de los criterios del estudio y del país donde se han hecho», apunta el experto.


Algunos de los síntomas de la dislexia son:

  • Dificultad para relacionar letras y sonidos y descifrar palabras aprendidas.
  • Invertir letras, números y palabras.
  • Comprensión lectora pobre.
  • Confundir palabras que se asemejan fonéticamente.
  • Aumento de la actividad y la impulsividad.
  • Dificultad o retraso para memorizar los números, el abecedario, los días de la semana, los colores y las formas.

Esta dificultad en la lectura puede provocar trastornos emocionales «como baja autoestima, depresión infantil, estrés, ansiedad y pérdida de motivación por las actividades escolares en un alto porcentaje de niños», afirma el experto.

En el ámbito social, explica Andreu, «saber leer es una competencia básica en las aulas y en una sociedad letrada como la nuestra, el dominio de la lectura nos abre las puertas al acceso a la información y por lo tanto, a la plena socialización».

Fuente: Llorenç Andreu Barrachina (SerPadres).
Share:

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Cómo fomentas el placer de la lectura en los niños?


Fomentar la lectura en los niños 

Es un regalo. El transmitir a los más pequeños el valor de la lectura, es un tributo a su vida y a la cultura universal. Un desafío a la imaginación, un mundo de posibilidades donde poder desarrollar sus áreas afectivas e intelectuales. Y aún más, iniciarse en la lectura desde la infancia, conseguirá que los niños aumenten sus aptitudes lingüísticas e intelectuales.

Pueden reír, soñar, jugar con la realidad, incentivar su curiosidad y además, compartir más cosas con las personas que le rodean. Un libro es una llave a otro mundo mediante la cual, descubrir nuevos países, personalidades, viajar a través del tiempo y el espacio y, desde luego, querer más. 
Porque tal vez, terminar con Lewis Caroll les invita a descubrir a Julio Verne. Tras Verne llegará posiblemente Robert Louis Stevenson, y quién sabe si a continuación descubran el universo de Conan Doyle. Los clásicos siempre son un buen pilar con el cual empezar. 

Pero no siempre es fácil, lo sabemos. Los niños de ahora se rigen por la comodidad y la rapidez. Las nuevas tecnologías les dan acceso a un mundo más amplio y visual con el que todo, absolutamente todo, parece más fácil. Se esfuerzan menos.  

No hay rincón para la imaginación porque todo queda ya demasiado explícito. ¿Dónde queda ahora el misterio, dónde la sutileza y el descubrimiento?. Los mandos de la Xbox o esa consola les guía ya por un increíble mundo creado por las grandes industrias de los videojuegos que, poco a poco, se llevan por delante el universo de los libros. Como padres, madres, abuelos, abuelas y educadores, no debemos permitirlo. Hay que repartir el tiempo dando espacio a las lecturas. Pero ¿cómo conseguir que se interesen por ellas?

ESTRATEGIAS PARA INFUNDIR 


1. Sé un ejemplo 

No podemos convencer a nadie de algo si primero, no ofrecemos ejemplo. De nada vale obligar a un niño a leer si nos ve a nosotros frente al portátil o la televisión. Imponer jamás resulta adecuado. Si desde muy pequeños nos ven acompañados por un libro es más probable que se sientan interesados, que te pregunten… que te imiten.

2. Exposición temprana 

Aunque no lo creas, los niños entienden mucho más de lo que crees. Antes de empezar a hablar entienden ya infinidad de palabras. Antes de empezar a leer, pueden adquirir muchos otros conocimientos: el lenguaje poético, los juegos de palabras y las rimas, el escuchar historias orales…. En esencia, necesitan ser estimulados. Sentarnos con ellos junto a un libro de cuentos y empezar a leerles será ya un claro incentivo para ellos. Escuchar tu voz, tu entonación, la trama de la historia… son pequeños escalones hasta que su cerebro esté lo bastante maduro como para asentar el proceso lecto-escritor.

Todo esto se sucede antes de los tres años, momento en que les interesa más la sonoridad que el contenido, pero es muy útil para que vayan interiorizando todo ese lenguaje. El leerles incluso antes de que empiecen a caminar, es increíblemente beneficioso. 

3. Organización 

Hay que establecer un horario. Los niños necesitan pautas y reglas. Saber cuándo deben hacer determinadas cosas: deberes, meriendas, cenas, momento de ducha, lectura antes de ir a dormir, los videojuegos solo para el fin de semana…. Solo es un ejemplo, pero con ello queremos decirte que las pautas son esenciales para que vayan aprendiendo a gestionar su tiempo, y también a sentirse seguros sabiendo qué esperamos de ellos en cada momento.

Y recuerda, la constancia es esencial. Cuando estén relajados, siempre debe “caer” ese capítulo del libro de ayer. 

4. Ofrécele libertad de lectura

No le impongas títulos. Atiende cuáles son sus gustos y ofrécele sugerencias. Tampoco te preocupes si se inicia por ejemplo en el mundo de los cómics, son un buen escalón y un gran universo que poder combinar con libros de temática parecida: fantasía, aventuras, ciencia-ficción…

Actúa como guía, pero no le impongas tus gustos, y ten en cuenta también su momento evolutivo. Los niños crecen rápido y, cuando te des cuenta, tendrán nuevas necesidades. Y siempre existe un libro idóneo para cada edad, y para cada momento personal. Sugiere, enseña, comenta… Ten en cuenta también que puedes estimular su placer por leer a través de más medios. Explícale que esa película de vampiros que ha visto en el cine, y que tanto le ha gustado, está basada en un libro, por ejemplo. Qué esa película de Walt Disney, es un buen cuento que poder leer por las noches…

5. Atiende sus preguntas y palabras

Escucha lo que los más pequeños tengan que decirte. Siempre. En ocasiones apenas tenemos demasiado tiempo por las tardes, cuando ellos vuelven del colegio. Pero ten en cuenta algo, si no respondes sus preguntas, sus ideas o comentarios ahora que son pequeños, llegará un día en que dejen de buscar tu atención o de consultar contigo. Así que no lo dudes, obtén siempre tiempo para ellos.

Para comentar ese capítulo del libro, para escuchar sus ideas, para sugerirle más cosas y afilar así su imaginación. Eres su mayor estímulo.

Share:

miércoles, 30 de abril de 2014

Maravilloso mensaje educativo en Video: Me gusta leer...

Las palabras nos hacen...


                            

Share:

Vistas de página en total

Entrada destacada

Maravilloso Corto Educativo: Hazlo todos los días, porque mañana...? (HD)

Extraordinario Video de 2 minutos que nos dá simples pautas para vivir cada día, sin mirar el mañana, para poner la motivación que s...

¿Te gusta éste blog? Compartelo!

Etiquetas

Archivo del blog

Siguenos en Google

Facebook

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *