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jueves, 9 de junio de 2016

¿Sabes afrontar cuando el reclutador te dice "no has sido seleccionado para el empleo" o "ya te llamaremos"?, prueba un ejercicio para responder con seguridad.


Puede suceder que antes de conseguir un empleo, debas pasar por diferentes negativas tales como «No das el perfil» o «No pasas a la siguiente fase», y muchas esperas: «Ya te llamaremos».

No todos tenemos la misma tolerancia a las negativas y esperas. Cada persona se lo toma de diferente manera, a unos les afecta más y a otros menos.
Una negativa puede bajar la autoestima, hacer que te sientas mal y menos motivado. Es el momento de darle la vuelta. No te limites a verlo como un fallo, sino como una oportunidad para mejorar lo que no te haya gustado; concíbelo como parte de tu propio aprendizaje.

Es conveniente observarlo con distancia para tratar de extraer toda la información posible. Cada vez que adaptes tu currículum a una oferta, cada vez que tengas una entrevista de trabajo, cada vez que hagas networking, intenta responderte a las siguientes preguntas:


¿Cuál considero qué es la impresión que se han llevado de mí?  

¿He transmitido correctamente la información que quería sobre mi proyecto?

¿Cuáles han sido mis puntos fuertes?

¿Cuáles han sido mis puntos débiles?

¿Qué podría mejorar para la siguiente ocasión?


Y, sobre todo, recuerda que cada una de estas experiencias es un paso más hacia la consecución de tu objetivo.

«Muy pocos aciertan antes de errar». Séneca

Hay pequeña técnica para afrontar y superar estas situaciones.

Si reaccionas de manera inadecuada ante un hecho, como por ejemplo, te bloqueas ante la falta de noticias de una oferta laboral, pierdes el control de los nervios en una entrevista de trabajo, no realizas las tareas necesarias en la búsqueda de empleo… prueba este ejercicio:
Crea una imagen mental de un semáforo, o si lo prefieres, dibújalo. Recuerda que la luz superior es roja, en medio está la amarilla y en la parte inferior la verde.



Sitúate en la luz roja:

Respira profundamente y conecta con el problema (tómate tu tiempo). Cuando hayas conectado, verbaliza el problema y explica cómo te hace sentir.


Sitúate en la luz amarilla:

En esta posición piensa en posibles soluciones. ¿Qué puedo hacer? ¿Qué opciones tengo?


Sitúate en la luz verde:

Visualiza las alternativas anteriores y llévalas mentalmente a la acción. ¿Cómo han funcionado? ¿Cuál es la mejor de las opciones? Una vez que hayas escogido la mejor opción, trasládala a la realidad.

Cuando te surja el problema actúa de la manera escogida y comprueba qué tal te sientes. Déjate llevar con seguridad por la situación, date tiempo hasta que logres actuar como deseas. Y si no funciona, detecta qué puede haber fallado y vuelve a intentarlo de nuevo.

Fuente: infojobs
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martes, 29 de marzo de 2016

¿Cuáles son las preguntas trampa más comunes en la entrevista de trabajo?

En todos los procesos de selección se plantean en determinados momentos preguntas que pueden poner en cuestión la candidatura, por lo que se hace conveniente tenerlas preparadas con anterioridad a la entrevista.

Algunas de estas preguntas trampa son:

¿Por qué quieres cambiar de empresa?

Si el candidato actualmente está trabajando se le preguntará por qué se plantea un cambio.  
La respuesta a esta pregunta le mostrará al entrevistador qué tipo de motivación tiene esta persona con el trabajo o con el puesto. Las razones pueden ser variadas, pero lo que el entrevistador quiere averiguar realmente es en qué factores se fija el candidato a la hora de trabajar y si éstos se ajustan a lo que se busca realmente para el puesto.

En este sentido hay que intentar ser lo más honesto posible, no sólo pensando en el que contrata, sino en el propio candidato, pues de esta manera podrá ver si sus expectativas encajan con lo que la empresa puede ofrecer, evitando así posibles decepciones.

Evidentemente puede darse el caso que el candidato no tenga más remedio que plantearse la búsqueda de un nuevo trabajo por causas objetivas (terminación del contrato, por ejemplo), pero aun así debe esforzarse en mostrar qué aspectos son importantes para él.


¿Por qué dejaste la empresa anterior?

El entrevistador querrá saber, en primer lugar, si se fue por propia voluntad o si lo despidieron y, en ambos casos, la razón de este cambio.  

Hay que tener preparada una respuesta y, aunque se omitan determinados aspectos, se debe ser lo más honesto posible, ya que no hay que olvidar que en muchos casos se piden referencias a los antiguos empleadores.

Si  fue despedido como parte de una reducción del personal no tiene que haber problemas en reconocerlo. Si  fue despedido por otros motivos, hay que intentar ser lo más honesto y positivo posible.

Los motivos de la marcha voluntaria pueden ser varios: por salario, porque sienten que han tocado techo, porque las condiciones que les habían prometido no se han cumplido, por el horario, por el estilo de liderazgo... Las razones pueden ser muchas y el entrevistador intentará deducir la compatibilidad del candidato con la empresa y su futuro comportamiento. 

¿Cómo era la relación con tu jefe?

Preguntas tales como: ¿Cómo era la relación con tu jefe? o ¿Qué era lo que menos te gustaba de él?.

Hay entrevistadores que directamente rechazan a candidatos que hablen mal de sus anteriores jefes o de su empresa aunque los motivos estuvieran justificados, ya que aducen que harán lo mismo cuando se vayan de la siguiente empresa o simplemente porque puedan sospechar que resulta ser una persona conflictiva. 

En general, aunque tenga sobrados motivos para quejarse de su anterior jefe, recomendamos que no entres en valoraciones de ningún tipo.

¿Qué hobbies tienes?

En algunas entrevistas se les pregunta a los candidatos sobre sus aficiones para obtener más información sobre qué tipo de persona es: si le gustan los juegos de equipo o muy competitivos, labores solidarias, labores intelectuales, creativas o manuales, etc.  

Recomendamos no inventarse aficiones para intentar dar una imagen que no se corresponde a la realidad, ya que puede ser motivo para rechazar una candidatura. 

Veamos un ejemplo real: en una entrevista para una posición junior se deseaba averiguar determinados aspectos del candidato y se preguntó por sus hobbies. La respuesta dada fue el golf y la lectura. Se le preguntó qué libros había leído en los últimos tres meses y no pudo nombrar ninguno. Se le preguntó entonces qué libros había leído en general y éste contestó que leía periódicos deportivos.

¿Cómo te definirías?

Esta pregunta es un clásico y, sin embargo, en no pocas ocasiones los candidatos contestan con un “no sé….”. ¿Qué es lo que intenta averiguar el entrevistador? Básicamente conocer la autopercepción del entrevistado

Aunque la propia observación del entrevistador nos puede aportar mucha información, es necesaria contrastarla con la percepción del propio interesado. En ocasiones, no hay modo de conseguirla y lo que esto nos indica es un problema de personalidad, ya que el autoconocimiento es un rasgo de madurez personal. 

Conviene, por tanto, trabajar con calma este punto, analizar los puntos fuertes y débiles de cada uno basándose en la propia experiencia profesional y para los más jóvenes, en su trayectoria académica.

Fuente: Seyna Gavilá
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miércoles, 9 de marzo de 2016

¿Sabes analizar tus puntos fuertes y débiles para un puesto de trabajo?


Es el mejor ejercicio para preparar una candidatura a un proceso de selección.

La regla de oro de cualquier candidato para optar a un puesto de trabajo debe ser la preparación a conciencia de su entrevista.


No hay lugar para la improvisación o para confiar en la suerte: estas actitudes son poco profesionales y contrarias a lo que a un entrevistador quiere encontrarse frente a su mesa.

Por ello es importante que realices un DAFO específico para el puesto al que optas. Lo hiciste antes de enviar tu candidatura, pero ahora la situación ha cambiado: ahora dispones de la información facilitada en la entrevista telefónica y hay aspectos del DAFO que deben evolucionar. Realízalo de nuevo y de forma concreta de cara a la entrevista.

Aplicar un análisis DAFO consiste en estudiar cuáles son tus puntos fuertes y débiles para un puesto de trabajo, en relación a las amenazas y oportunidades que presenta su entorno.



Recuerda que los parámetros que analiza esta herramienta son internos (debilidades y fortalezas) y externos (amenazas y oportunidades):
  • Debilidades:
    Limitaciones que pueden impedir a la persona defenderse de las amenazas o aprovechar las oportunidades. Describe los factores en los cuales poseemos una posición desfavorable respecto al resto de candidatos. Ejemplo: la falta de experiencia.

  • Fortalezas:
    Puntos fuertes que permiten hacer frente a las amenazas y aprovechar las oportunidades. Describe los recursos y las destrezas que has adquirido como candidato, ¿en qué nos diferenciamos del resto? ¿Qué sabemos hacer mejor que ellos? Ejemplos: experiencia en el extranjero o disponibilidad inmediata de incorporación.

  • Amenazas:
    Describe los factores que pueden poner en peligro nuestra candidatura. Si las amenazas son reconocidas a tiempo pueden esquivarse, solventarse o ser convertidas en oportunidades.Ejemplo: no disponer de una formación específica.

  • Oportunidades:
    Factores del entorno que, bien aprovechados, pueden proporcionar ventajas o beneficios. Ejemplo: vivir cerca de un puesto de trabajo o tener un nivel de idiomas elevado (aunque no lo soliciten).

    Resumiendo, lo importante es analizar el resultado y sobre todo…

  • Remarcar los puntos fuertes: Son los que el entrevistador estará más interesado en conocer ya que están orientados al puesto de trabajo que quiere cubrir.
  • Aportar soluciones a los puntos débiles: Nunca debemos mentir, no podemos ser buenos en todo, pero podemos mejorar en aquello que sea necesario.
  • Convertir las amenazas en oportunidades: Descubrir en qué podemos destacar y resaltarlo en primer plano.

Recuerda que es fundamental realizar un análisis de tu perfil laboral y personal como punto de apoyo para responderte a ti mismo una serie de preguntas básicas:
  • "¿Cuáles son mis cualidades y méritos para optar a ese empleo?"
  • "¿Qué factores me distinguen del resto de candidatos?"
  • "¿Qué me ha llevado a solicitar trabajo en esta empresa en concreto y qué aportación puedo ofrecer a la misma?"

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