A la hora de hacer una entrevista de trabajo hay que estar preparado.
En
este vídeo, realizado con la ayuda de la psicóloga Natalia Gómez
Martínez, podrás ver los 10 consejos de oro para que tu candidatura sume
puntos.
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viernes, 15 de julio de 2016
jueves, 21 de abril de 2016
¿Cómo y cuándo seguir el estado de tu candidatura en un proceso de selección de empleo?
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Por “hacer seguimiento de la candidatura” me refiero a todas las comunicaciones que hace un candidato para mantenerse informado del estado de su candidatura en un proceso de selección.
¿En qué casos hacer seguimiento de la candidatura?
Auto-candidatura
Si te fijas en la definición que he dado antes me refiero, en todo momento, a un proceso de selección por lo que quedaría fuera el seguimiento de auto-candidaturas salvo algunas excepciones que ahora te explicaré.
En la candidatura espontánea, el candidato no ha participado en ninguna de las fases del proceso de selección, por lo tanto si envías tu Currículum a una empresa con la expectativa de ser contactado a futuro, si surge una vacante que encaje con tu perfil profesional, lo más que puedes esperar es recibir un mail informativo. Esto en el mejor de los casos, si la empresa es responsable, en muchos casos, no enviará ninguna comunicación. A pesar de ello no tiene mucho sentido seguir insistiendo y volver a enviarles un mail para confirmar que han recibido tu CV o volver a enviar el CV pasado un tiempo (a no ser que haya cambios sustanciales en el currículum). Tanta insistencia puede conseguir el efecto contrario y que, la empresa, no cuente contigo cuando tenga un puesto vacante.
Pero hay excepciones a esta regla, se me planteó el caso con un cliente recientemente. Preparamos una carta de presentación muy personalizada para una empresa en concreto, dirigida al Vicepresidente EMEA. En este caso, el candidato estaba referenciado por 2 contactos de la empresa (de la filial en Francia), quienes le habían recomendado que se pusiese en contacto directamente con el Vicepresidente EMEA.
Redactamos la Carta de presentación y la enviamos, pasadas tres semanas y a pesar de mencionar a las persona de su plantilla (con cargos de responsabilidad) que nos habían recomendado escribir la carta, aún no habíamos recibido respuesta. Por lo que preparamos una carta de seguimiento que esta vez sí fue contestada de forma positiva.
En este caso, usamos un mix, Mail de seguimiento+Carta de presentación, os copio el encabezado para daros una referencia que podáis usar:
“Estimado Pepito,
Me pongo en contacto con usted con el fin de realizar un seguimiento respecto a un e-mail que le envié a principios de marzo 2016. No recibí respuesta y quería asegurarme de que recibió mi email correctamente.
Le contacté el 3 de marzo pasado por recomendación de 2 personas de “Nombre de la empresa: Fulanito, especialista técnico EMEA, y Fulanito, Sales Manager… “
Seguimiento tras llamada telefónica
Antes de una entrevista de trabajo presencial suele haber una breve toma de contacto por teléfono en la que se chequean la adecuación del candidato a unos requisitos mínimos del puesto para, posteriormente, citarlo para una entrevista presencial en la que se evaluará el ajuste candidato-puesto vacante, más en detalle.
Ante esta situación se dará el caso de que el reclutador considere que el candidato es apto y lo citará en el momento, o por el contrario que piense que el candidato no reúne los requisitos mínimos y lo descartará en ese momento.
Pero, en algunas ocasiones, el entrevistador puede dejar abierta la posibilidad de continuar en el proceso bajo algún condicionante. Te pongo un ejemplo: imagina que el reclutador tiene como referencia económica un tope salarial de 40.000€ y entrevista telefónicamente a un candidato que cumple perfectamente con el perfil pero que para cambiar de trabajo requiere una oferta de 46.000€, si el reclutador puede dar el dato salarial, lo hará para poner en antecedentes al candidato y chequear si estaría dispuesto a bajar o no. El candidato es muy bueno y vale lo que pide pero el reclutador no querrá hacer perder tiempo al candidato, entrevistándolo, sin garantías de que las expectativas salariales vayan a ser aceptadas, por lo que expondrá la situación al candidato y lo dejará a la espera.
El reclutador se reunirá internamente con las partes involucradas para evaluar si la empresa puede y quiere asumir ese salario.
Ante esta situación el entrevistador se pondrá en contacto con el candidato sólo si es factible asumir el salario. Y por lo tanto, si el candidato ya estaba informado del tope salarial para el puesto, no tendrá mucho sentido que llame a la empresa para que le confirme la decisión.
Te he puesto un ejemplo relacionado con el sueldo, pero pueden darse muchos más casos, desde candidatos que necesitan personalizar su jornada o flexibilizarla, candidatos que tienen planificadas vacaciones a largo plazo y necesitan saber si se les podrá mantener esa planificación, etc.
Seguimiento de la candidatura después de la entrevista de trabajo o prueba (técnica, psicotécnica, personalidad, dinámica de grupo, etc.)
Esta sería la situación más habitual en la que tendrás que hacer un seguimiento si la empresa no te comunica nada, puedes tomar la iniciativa y pregúntarles.
¿Cuánto tiempo espero antes de ponerme en contacto con la empresa para hacer el seguimiento de mi candidatura?
No hay reglas fijas ni consenso en este tema.
Al finalizar la entrevista de trabajo el reclutador suele dar una referencia del tiempo estimado hasta la próxima convocatoria de entrevista o para la finalización del proceso. Toma estas fechas como referencia.
Si no tienes ninguna referencia, lo prudente es esperar entre 2 y 3 semanas antes de contactar con la empresa
¿Cómo hago el seguimiento de mi candidatura?
El Mail es la mejor forma, evita llamar por teléfono, es cierto que puede parecer más directo pero también es más intrusivo y no te garantiza que el reclutador esté dispuesto a atenderte en ese momento.
El asunto lo puedes titular así: seguimiento de candidatura al “puesto de XXXX”
Comienza con un saludo, no hace falta que sea muy formal con un “Buenos días Juan” o “Estimado Juan”, es suficiente.
Pon al reclutador en contexto, puesto vacante y fecha de la entrevista o prueba:
“El pasado 2 de abril estuve en sus oficinas realizando una entrevista de trabajo para una posición de Account Manager.”
Posteriormente solicita información del estado en que se encuentra tu candidatura.
Forzar contestación:
No hay forma de forzar una contestación pero puedes usar algún mecanismo que mejore las probabilidades.
Mail de agradecimiento: si al día siguiente de realizar la entrevista de trabajo envías un mail de agradecimiento, esto habrá fomentado un vínculo con el reclutador que se sentirá en necesidad de corresponderte.
Otros procesos. Si eres uno de los candidatos que más ha gustado puedes forzar una respuesta más rápida si durante la entrevista haces notar que tu perfil está valorado en el mercado y que te están llegando oportunidades. Este argumento también lo puedes usar en la carta de seguimiento, argumenta que su puesto te interesa y que estás reteniendo la toma de decisión hasta recibir una confirmación por su parte, pero necesitas una respuesta para tomar decisiones frente a las otras propuestas.
Si a pesar de enviarles un mail de seguimiento, la empresa no responde lo mejor es que no insistas más, no merece la pena.
Fuente: orientacionparaelempleo
lunes, 2 de marzo de 2015
¿Cómo conseguir en menos de un minuto encontrar el empleo de tu vida?
15:00:00candidatura, empleo, empresa, encontrar, experiencia, formación, puesto, seleccionador, trabajo, valorar, vida
Qué experiencia y formación tienes, y por qué aspiras a un puesto es lo que necesita un seleccionador para valorar tu candidatura. Pero sólo dedicará veinte segundos para saber si encajas en el trabajo.
En la primera edición, Esteves aprendió las pautas para elaborar la autocandidatura online que, más tarde, le sirvió para acceder a un empleo. «Como apenas tengo experiencia opté por destacar en primer lugar la formación, bien visible, en el encabezamiento de mi página web». De una manera sencilla, este joven reproduce en su home una conversación ficticia con su posible reclutador. En menos de veinte segundos cualquiera puede saber si encaja o no en un puesto.
Estos veinte segundos son cruciales en un proceso de selección: es el tiempo medio que emplea un reclutador en aceptar o rechazar una candidatura. Lograr impactar en este tiempo récord es crucial para pasar a la segunda fase del proceso.
Creatividad rigurosa
Pilar Roch, directora de negocio de Womenalia, explica que «aunque destacan los nuevos formatos para captar la atención del seleccionador, obviamente depende de la profesión. Ahora se llevan mucho los infogramas para presentar las habilidades».
En un post que ha elaborado Womenalia, también se hace referencia a herramientas como Google Maps, que puede resultar muy útil para aquellos que cuentan con experiencia internacional: «Permite marcar los lugares en los que hemos estado en el mapa, indicando el puesto que desempeñamos y las tareas que realizamos. Resulta original y fresco y da una visión cosmopolita de nuestro perfil a las empresas». Si te parece una buena opción conviene que resumas cuáles han sido tus logros y trayectoria. De lo contrario, como apuntan en Womenalia, «se convertirá tan solo en una pintoresca guía de viajes».
Salvador Sicart es director de Hays Response y lleva más de quince años seleccionando profesionales. Apunta que «hay que dar rienda suelta a la creatividad si se quiere optar a una posición en la que se demande esa habilidad, pero a veces un diseño espectacular no resulta relevante para acceder a un puesto más conservador».
Silvia Forés, directora de recursos humanos de Baker & McKenzie, y autora del libro Solo puede quedar uno. Diario de un proceso de selección, recomienda «incluir debajo de los datos personales un recuadro en el que el candidato se defina y explique sus objetivos profesionales. En una primera criba se hace un lectura en diagonal y se descarta muy rápido».
Para ser diferente no es necesario actuar
Los videocurrículos, tan de moda desde hace unos años, no parecen tan eficaces. Pilar Roch, directora de negocio de Womenalia, asegura que «cada vez más se recurre a los currículos más tradicionales».
También Silvia Forés, directora de RRHH de Baker & McKenzie Barcelona, asegura que se reciben poco: «En la mayoría de ellos, el candidato teatraliza en exceso y, por otra parte, no es nada práctico porque requiere dedicarle un tiempo y una atención de la que no siempre se dispone».
Alberto Esteves, diseñador gráfico de 26 años, dice que «en un videocurrículo el seleccionador tiene que dar a un 'clic' y eso ya supone una barrera inicial. Creo que el primer impacto tiene que ser muy visual y, sobre todo, que no le robe tiempo. Un vídeo online tiene un marcador de tiempo y es inevitable mirar cuánto tiempo queda para que llegue el final». En su caso, un diseño atractivo y sencillo le sirvió para conseguir un trabajo sin necesidad de incluir un vídeo.
Salvador Sicart, director de desarrollo de Hays Response, señala que «los procesos de selección y los currículos no han evolucionado. En el caso de vacantes concretas, que el candidato encaje en el puesto y tenga interés en trabajar en esa empresa es clave. Eso en un currículo bien estructurado se detecta enseguida y es suficiente para pasar a la segunda fase».
lunes, 29 de diciembre de 2014
La formación en la búsqueda de empleo
18:15:00areas, Autoestima, busqueda, candidatura, crisis, Currículum, demandantes, desempleo, empleo, empresas, formación, laborales, paro, posibilidades, profesionales, reciclaje, trabajo
Si la crisis nos lo está poniendo tan difícil, es porque hay un
exceso de demandantes de empleo en un momento en el que escasean las
ofertas laborales. Tenemos mucha competencia y ello merma nuestras
oportunidades.
Por este motivo, tenemos que “adornar” nuestra
candidatura con elementos que nos hagan más atractivos de cara a las
empresas y uno de los más importantes es sin duda la formación.
¿Por qué formarnos mientras estamos en paro?
Sin embargo, hemos de ser conscientes de que los tiempos han cambiado. Ya no sirven los uniformes genéricos, sino que las empresas buscan trajes a medida. Tenemos que ser profesionales especializados y los cursos formativos, junto a la experiencia, son la mejor herramienta para acreditarlo.
Cualquier momento es bueno para formarse. Si acabas de finalizar tus estudios y estás en búsqueda de tu primer empleo, las empresas valorarán muy favorablemente que sigas teniendo interés en mejorar profesionalmente. Si has perdido tu trabajo o deseas incorporarte al mercado tras un tiempo prolongado de inactividad, la formación es muy necesaria para reengancharte a él, ya que necesitas renovarte y actualizar tus conocimientos.
El Reciclaje profesional
La formación se convierte en una aliada esencial, especialmente a partir de los 45 años. También hay muchas mujeres que desean incorporarse al mercado laboral después de muchos años inactivas, ya que su marido ha perdido el empleo y la economía doméstica necesita ayuda. En ambos casos, la formación es una alternativa muy positiva.
Si permanecemos estancado en la idea de que ya nos formamos de jóvenes y no necesitamos actualización, tal vez acabaremos siendo percibidos como profesionales obsoletos.
Son muchas las áreas en las que podemos formarnos, todo depende de hacia dónde queramos orientar nuestra carrera profesional.
Áreas formativas que pueden mejorar mucho tu currículum:
Si tienes perfectamente dominadas estas áreas o tu perfil es más de “directivo”, siguen existiendo muchas opciones formativas para mejorar tu candidatura: habilidades directivas, diseño gráfico, organización y calidad, gestión de equipos y un largo etcétera.
En esta web encontrarás una relación de cursos que pueden interesarte: http://www.cursosinem.es/, así como una interesante publicación anterior de multitud de cursos: Cursos de Formación
Fuente: Consultora Mª José Castellote
¿Por qué formarnos mientras estamos en paro?
- Porque aumenta nuestras posibilidades laborales. Aprendemos o reforzamos conocimientos y habilidades que nos beneficiarán cuando una empresa evalúe nuestro currículum. No es ninguna novedad que “cuanta mayor formación, menos crisis”. Dicho de otro modo, las personas menos formadas son las más perjudicadas por la situación económica y el desempleo.
- Porque llena vacíos o lagunas que no causan buena impresión. Es cierto que actualmente es muy normal encontrar a demandantes de empleo de larga duración, pero las empresas no ven con buenos ojos a los candidatos que han tenido periodos muy prolongados de inactividad. Si hemos estado 1 año y medio en paro, pero podemos explicarle al entrevistador que aprovechamos este tiempo para formarnos, será un punto muy a nuestro favor, ya que de lo contrario parecerá que hemos permanecido de brazos cruzados.
- Porque nos enriquece y eleva nuestra autoestima. Sentiremos que estamos haciendo algo útil y beneficioso, que no sólo nos aporta nuevos conocimientos, sino que llena tiempos muertos en los que podríamos caer en el desánimo.
Sin embargo, hemos de ser conscientes de que los tiempos han cambiado. Ya no sirven los uniformes genéricos, sino que las empresas buscan trajes a medida. Tenemos que ser profesionales especializados y los cursos formativos, junto a la experiencia, son la mejor herramienta para acreditarlo.
Cualquier momento es bueno para formarse. Si acabas de finalizar tus estudios y estás en búsqueda de tu primer empleo, las empresas valorarán muy favorablemente que sigas teniendo interés en mejorar profesionalmente. Si has perdido tu trabajo o deseas incorporarte al mercado tras un tiempo prolongado de inactividad, la formación es muy necesaria para reengancharte a él, ya que necesitas renovarte y actualizar tus conocimientos.
La formación se convierte en una aliada esencial, especialmente a partir de los 45 años. También hay muchas mujeres que desean incorporarse al mercado laboral después de muchos años inactivas, ya que su marido ha perdido el empleo y la economía doméstica necesita ayuda. En ambos casos, la formación es una alternativa muy positiva.
Si permanecemos estancado en la idea de que ya nos formamos de jóvenes y no necesitamos actualización, tal vez acabaremos siendo percibidos como profesionales obsoletos.
Son muchas las áreas en las que podemos formarnos, todo depende de hacia dónde queramos orientar nuestra carrera profesional.
Áreas formativas que pueden mejorar mucho tu currículum:
- Internet. Hoy en día su manejo es fundamental. No hace falta ser un profesional, pero sí dominar la navegación básica por la red, los buscadores y el correo electrónico.
- Office. Los programas Word y Excel serán requeridos en la mayoría de los trabajos administrativos. Dominarlos siempre es un grado.
- Redes Sociales. Tener una cuenta profesional en Twitter y Linkedin y saber manejar Facebook queda fenomenal en el currículum y no es nada difícil cuando coges práctica.
- Técnicas de marketing y ventas. En la actualidad las empresas están ampliando plantilla en áreas comerciales, para aumentar la cartera de clientes. Acreditar conocimientos específicos en este área nos será de gran ayuda para optar a este tipo de puestos.
- Principalmente el inglés. La mayoría de los puestos no requieren bilingüismo absoluto, sino ser capaces de hacernos entender y comunicarnos. Siempre es una buena opción.
- Oficios: carretillero, soldador, manipulador de alimentos…todos ellos nos abrirán muchas puertas en áreas de actividad muy variadas.
Si tienes perfectamente dominadas estas áreas o tu perfil es más de “directivo”, siguen existiendo muchas opciones formativas para mejorar tu candidatura: habilidades directivas, diseño gráfico, organización y calidad, gestión de equipos y un largo etcétera.
En esta web encontrarás una relación de cursos que pueden interesarte: http://www.cursosinem.es/, así como una interesante publicación anterior de multitud de cursos: Cursos de Formación




















