Una de las tareas difíciles a las que se enfrentan los padres cuando educan a sus hijos es evitar
sobreprotegerles
y darles dependencia para que puedan ir enfrentándose a la vida por
ellos mismos desde pequeños. Queremos lo mejor para nuestros
hijos y a veces, no somos conscientes, de que protegerles o cuidarles
demasiado sólo va a traer consecuencias negativas para el pequeño a
largo plazo.
El desarrollo emocional de
nuestros hijos depende en gran medida del afecto, los cuidados y la
atención que recibe de los padres.
Una
conducta protectora desmesurada
sólo puede traer problemas de madurez e inseguridad en nuestros hijos a
largo plazo.
Cómo educar sin sobreproteger
1- Deja que tus hijos disfruten de
cierta autonomía
y se enfrenten solos a las dificultades, de acuerdo a su edad. Debes
dejarle que se equivoquen alguna vez, a que se adapte al entorno y
desarrollar habilidades por sí mismo.
2- No les atosigues ni quieras
controlar todo lo que hacen. Evita hacer un exceso de preguntas o preocupaciones por su salud o bienestar que estén fuera de lugar.
3- Fomenta que aprenda a pensar por él mismo y llegue a conclusiones
.
Deja que asuma nuevas retos, hazle sugerencias y ten en cuenta su
opinión siempre, ofrécele alternativas y que se pare a pensar en cada
una de ellas, para que de esta forma pueda opinar por él mismo.
Nosotros como padres, valoraremos sus puntos de vista.
4- Potencia sus relaciones sociales,
que tenga amigos y quiera conocer gente fuera de su hogar. Planea
meriendas con sus compañeros de clase, sugiérele que vaya a jugar con
sus amigos y sin supervisión de adultos. Debemos permitir que pasen
tiempo y estrechen lazos con otras personas que no sean sólo los padres
como, por ejemplo, sus compañeros de clase, sus abuelos, sus primos…es
una forma de conseguir independencia.
5- No darle todo lo que pida,
ya que debe de aprender que en la vida no se va a conseguir siempre lo
que uno quiera y además así aprenderá a calibrar mejor los fracasos
desde una edad temprana. Muéstrale el
valor del esfuerzo y las enseñanzas que se pueden obtener de la frustración y las dificultades que hay en la vida.
6- Apóyale pero
no soluciones sus problemas por él ni hagas sus tareas
.
El papel de los padres es apoyar a sus hijos desde su experiencia pero
jamás deben de solucionarles sus problemas, podemos guiarles pero no
enfrentarnos por ellos a los problemas que puedan surgirles.
7- Tratarle de acuerdo a su edad.
Si tiene diez años no le trates como si tuviera cinco o seis, esto
quiere decir, que como padres debemos adaptarnos y tener en cuenta los
cambios naturales de nuestros hijos. Permítele que coma solo o se vista
cuando ya sea capaz de hacerlo, por ejemplo.