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martes, 12 de abril de 2016

¿Cuáles son las Emociones tóxicas que impiden a las personas ser felices? Aprende a combatirlas.


Las emociones no pueden ser controladas desde fuera, sino que deben ser controladas desde dentro de tu propia vida. Por tanto, de lo que se trata es de que aprendas a identificar las emociones tóxicas y seas capaz de transformarlas en emociones positivas y sanas que te conduzcan a una vida plena y feliz.

1. La ansiedad tóxica.
  • La ansiedad tóxica es una emoción que experimentas cuando sientes una amenaza. Dicha ansiedad acaba por apoderarse de tu cuerpo y de tu mente cuando se vuelve tóxica. Esto hace que te desanimes con facilidad, manifiestes un sentimiento de tristeza e incluso acabes por padecer una depresión. Algunos síntomas de la ansiedad crónica son el miedo, la inseguridad, la aprensión, la falta de concentración, el insomnio…
  • ¿Cómo puedes superar la ansiedad tóxica? Bernardo Stamateas propone 24 consejos prácticos para superar la ansiedad tóxica entre los que destaco:
    • Aprender a detectar las fuentes de tu ansiedad.
    • Introducir una rutina de ejercicio físico semanal.
    • Rodearte de personas con una mentalidad positiva.
2. La angustia tóxica.
  • La angustia es una emoción tóxica que te provoca vivir en un estado continuo de malestar, tristeza, dolor, desazón, queja y lamento. Además, dicha angustia es la responsable de que cambie por completo tu manera de escuchar y de hablar, así como la toma de decisiones que son las que te permiten avanzar en tu vida. La ansiedad tóxica te paraliza y paraliza tu futuro y el de las personas que tienes a tu lado.
  • ¿Cómo puedes superar la angustia tóxica? El libro de Bernardo Stamateas propone 7 actuaciones muy dirigidas para superar con éxito la emoción tóxica de la angustia. Entre ellas destacaría:
    • Aprender a administrar los recuerdos positivos con sabiduría. Estos recuerdos deben verse como grandes victorias del pasado que te enseñarán a vencer las batallas del presente.
    • Aprender que hay circunstancias en la vida que puedes cambiar y otras que no porque no dependen de ti. Pero independientemente de que puedas cambiarlas o no, de lo que se trata es de que determines cómo vivir cada una de ellas.
3. La insatisfacción crónica.
  • Quiero dejar claro que la insatisfacción de por sí no es una emoción ni tóxica ni negativa. El problema de la insatisfacción aparece cuando se cronifica, es decir, cuando se instala definitivamente en tu vida y en tu quehacer diario. De lo que se trata es de vivir en la insatisfacción ocasional que te lleva a mejorar día a día. Sin embargo, la insatisfacción crónica es tóxica porque busca continuamente la perfección de todo lo que te rodea y rodea a los tuyos.
  • ¿Cómo puedes superar la insatisfacción crónica? Bernardo Stamateas en su libro porpone 8 posibles formas de superar la insatisfacción crónica. Entre ellas destacaría la siguiente:
    • Buscar la excelencia por encima de la emoción. 
4. El apego tóxico.
  • El apego emocional es una emoción tóxica realmente peligrosa y que debes saber detectar y erradicar. El apego tóxico te convierte en una persona emocionalmente manipulada y que hace que te consideres como un ser incompleto e incapaz de alcanzar lo que te propongas por ti mismo. Convertirse en una persona codependiente provoca mucho sufrimiento porque te convierte una persona adicta a las personas. Convertirte en una persona codependiente hace que entregues al otro el control sobre tus emociones y sobre tus decisiones. ¿Cómo saber si eres una persona codependiente? Eres codependiente si eres una persona insegura, controladora y que duda de sus propias capacidades.
  • ¿Cómo puedes superar el apego tóxico? Para superar el apego tóxico es necesario que te pongas en primer lugar, es decir, te convenzas que que tú eres la prioridad y para ello Bernardo Stamateas propone varias actuaciones de las que me han gustado:
    • Aprender a resolver por ti mismo tus propios conflictos.
    • Aprender a reconocer tus propios errores.
    • Borrar de tu vocabulario expresiones como ‘no puedo’ o ‘no sé’ por aprenderé.
5. El enojo tóxico.
  •  El enojo debe verse como una actitud o fuerza que en determinados contextos te permite superar situaciones difíciles. Por tanto, se trata de una emoción que bien gestionada puede serte de ayuda en muchas ocasiones. El problema surge cuando el enojo se transforma en un enojo tóxico. En primer lugar tienes que aprender a distinguir entre el enojo y la violencia. Por tanto, cuando el enojo se transforma en violencia, entonces se convierte en un enojo tóxico. De hecho, debes entender la violencia como una conducta fuera de lo normal y que tiene como único objetivo lastimar al otro.
  • ¿Cómo puedes superar el enojo tóxico? Para superar el enojo tóxico hay que aprender a elegir qué reacciones quieres tener antes de que te llegue el enojo. Por tanto, lo que propone Bernardo Stamateas es:
    • Elegir la manera con que te vas a enojar.
    • Elegir la manera con la que gestionarás el enojo a través de la sabiduría y el sentido común.
    • Elegir qué tipo de enojo quieres transmitir a los que te rodean.

6. La envidia tóxica.
  • La envidia tóxica provoca tu sufrimiento y el de las personas que te rodean y te quieren. Es una emoción que te impide celebrar el éxito de los demás. Además, la envidia tóxica te lleva a un camino de amargura porque eres incapaz de tolerar que al otro le vaya bien.
  • ¿Cómo puedes superar la envidia tóxica? Bernardo Stamateas propone 12 prácticas para superar la envidia tóxica. En mi caso destacaría estas dos:
    • Aprender a descubrir tu propia singularidad, es decir, descubrir por ti mismo qué te hace único e irrepetible.
    • Aprender a crear tu propio sueño y visualizarlo y olvidarte así de los sueños de las personas que te rodean.
7. El miedo tóxico.
  • Hay una frase del libro Emociones Tóxicas. Cómo sanar el daño emocional y ser libres para tener paz interior acerca del miedo que me ha gustado mucho y que dice el miedo que no se supera puede durar toda la vida. En tu caso debes imaginarte el miedo como si fuera una figura circular que tiene el peligro de no tener fin y que se alimenta por sí mismo. Por tanto, sólo descubriendo el origen de tus miedos serás capaz de enfrentarte a ellos y superarlos.
  • ¿Cómo puedes superar el miedo tóxico? Bernardo Stamateas propone 7 estrategias para aprender a superar los miedos de las que destaco:
    • Generar pensamientos de acción. Esta estrategia se centra en elaborar un inventario de posibles respuestas a la lista que crees de tus miedos. Piensa en lo peor que te podría pasar y piensa en cómo los resolverías. De esta manera tus pensamientos de miedo se convertirán en pensamientos de solución.
8. La vergüenza tóxica.
  • La vergüenza tóxica es una de las emociones tóxicas más comunes entre las personas. Es la emoción que se obsesiona por temer hacer el ridículo. Y el miedo al ridículo se centra en muchas ocasiones al miedo de ser abandonados por los demás. De ahí que la vergüenza tóxica te paralice y te impida cumplir muchas de tus metas y muchos de tus sueños.  Por eso tan importante que entiendas que la persona que te avergüenza lo hará por propia inseguridad.
  • ¿Cómo puedes superar la vergüenza tóxica? Para superar la vergüenza tóxica debes entender que la persona que te quiera avergonzar es porque se siente amenazado por ti, es decir, te ve como un competidor. En este sentido Bernardo Stamateas propone 4 actuaciones muy concretas para superar la vergüenza tóxica como:
    • Reírte de tus errores.
    • Aprender que cometer un error no te convierte a ti en un error.
9. La depresión tóxica.
  • Tener depresión tóxica es un tema muy, muy serio. Es una de las emociones tóxicas más peligrosas por las que puedes llegar a pasar porque produce un intenso dolor. La depresión tóxica es una alteración de tu estado anímico y que afecta a todas las áreas de tu vida. Puedes llegar a no saber por qué y para qué vives.
  • Tipos de depresiones: reactiva (propia de personas introvertidas, inseguras y sensibles), maníaco-depresiva,  por agotamiento y por errores o culpas no sanadas.
  • ¿Cómo puedes superar la depresión tóxica? Aunque la depresión tóxica es una de las emociones tóxicas más terribles, debes saber que se puede curar. Y el primer paso debe empezar por cambiar tu mente y la percepción de ti mismo. Para ello Bernabé Stamateas propone 9 consejos que pueden ayudarte a superar la depresión tóxica entre los que destacaría:
    • Aprender a hablar en positivo.
    • Reconocer que los errores del pasado forman parte de tu crecimiento personal.
    • Alejarte de las personas que no te aporten nada o te hagan daño.
10. La frustración tóxica.
  • La frustración tóxica es una emoción altamente paralizante. Y lo es porque se alimenta del fracaso y de la decepción que aparece ante un deseo no cumplido o ante una necesidad no satisfecha. La frustración te convierte en una persona resentida. Es por ello que debes tener muy en cuenta que sólo tú tienes el control de tus emociones y que no puedes vivir esperando agradar a los demás y esperar que elijan por ti. Conviértete en una persona que priorice por encima de todo tu dignidad mediante tu autoconocimento y siendo tú el que tengas las riendas de tu propia vida.
  • ¿Cómo puedes superar la frustración tóxica? Bernardo Stamateas propone 9 vías para superar tu frustración tóxica de las que destacaré tres:
    • Centrarse en lo que has conseguido hasta ahora.
    • Darse permiso para cometer errores.
    • No darse nunca por vencido.

11. El duelo tóxico.
  • Cuando en la vida de una persona se produce una pérdida y no se logra superar o cerrar debidamente se convierte en un duelo tóxico porque se produce un estancamiento emocional. Cuando se produce una pérdida aparece inevitablemente el duelo. El duelo, como bien dice la palabra, es un combate interno en la que una parte de ti acepta la pérdida y la otra no. Por tanto, el duelo no debe verse como algo negativo en un principio. El peligro es cuando se convierte en un duelo tóxico, un duelo que no te permite recuperar el control de tu vida porque se estanca en una de estas partes del proceso: reconocimiento de la pérdida, duelo y vuelta a la vida de siempre.
  • Otro aspecto que destacaría en esta emoción es la idea de que el dolor como tal es tuyo y sólo tuyo. Y como es tuyo no debes tratar que los que te rodean lo entiendan como lo vives tú. El dolor debe ser escuchado, pero es muy difícil que pueda ser entendido. Tener dolor no es malo. Todo lo contrario. Tener dolor es necesario y no debe reprimirse porque tiene que salir de ti.
  • ¿Cómo puedes superar el duelo tóxico? Bernardo Stamateas insiste en cuatro pautas muy definidas para superar un duelo de entre las que destacaría:
    • Aprende a perdonar. Perdonar, perdonarte es tremendamente liberador. Sólo aprendiendo a perdonar serás capaz de cerrar el pasado y retomar el presente para empezar a planificar tu futuro.
12. El llanto tóxico.
  • Llorar es tan bueno como necesario. Es una emoción que bien gestionada es muy terapéutica. Pero como toda emoción puede volverse tóxica cuando se vuelve una respuesta automática ante la más mínima frustración. Hay que entender que el llanto puede entenderse como necesario, pero el llanto nunca es la solución.
  • ¿Cómo puedes superar el llanto tóxico? El llanto tóxico se supera transformando el llanto gratuito por lo que se denomina el llanto positivo. Hay tres tipos de llantos positivos que son:
    • Llorar por dolor.
    • Llorar ante un cambio trascendental.
    • Llorar ante un descubrimiento o gesto.
13. La culpa tóxica.
  • En primer lugar es imprescindible distinguir entre la culpa real (cuando se transgrede una ley teniendo conciencia de ello) y la culpa tóxica (los sentimientos de culpa provienen de causas emocionales).
  • ¿Cómo puedes superar la culpa tóxica? Bernardo Stamateas te propone 11 actuaciones muy eficaces para superar lo que él denomina la culpa tóxica. De todas ellas hay una que me ha gustado especialmente:
    • Cuando te equivoques, pide perdón y sigue adelante. Nunca te detengas. Pedir rápidamente perdón hace que avances y tomes plena conciencia de ello para no volver a equivocarte de nuevo.
14. El rechazo tóxico.
  • Todas las personas buscan en mayor o menor grado ser aceptados. El rechazo produce en las personas un profundo dolor. Ante el rechazo experimentas una mayor susceptibilidad y dificulta afirmarte como persona. De ahí que sea tan importante superar el rechazo vista como una emoción tóxica.
  • ¿Cómo puedes superar el rechazo? Se puede anular el rechazo de muy distintas formas tal y como afirma Bernardo Stamateas. Entre otras destacaría:
    • Aprender a valorarte por ti mismo siendo consciente de tu particularidad y originalidad.
15. Los celos tóxicos.
  • Los celos son consecuencia del miedo a perder a alguien. En esta emoción tóxica intervienen estos aspectos: amenaza, control, prohibición, perdón y pérdida. La persona celosa siempre tiene miedo a perder.
  • ¿Cómo puedes superar los miedos tóxicos? Entre algunas de las opciones para superar la emoción de los celos tóxicos destacaría la siguiente:
    • Aplica la ley de la atracción o, lo que es lo mismo, todo lo que respetes se te acercará, mientras que lo que no respetes se alejará de ti para siempre. De ahí que sea fundamental en cualquier relación interpersonal el respeto mutuo.

Emociones tóxicas, conclusión.

Como has podido leer, una misma emoción puede gestionarse desde una perspectiva positiva o transformarse en algo tóxico. El artículo de hoy ha tenido la intención de darte a conocer cuáles son las emociones tóxicas que te privan día tras día  de poseer la felicidad que te mereces. Y ha sido posible gracias al libro de Bernardo Stamateas. Un libro del que he aprendido que todas y cada una de las emociones pueden tratarse y superarse. Si algo admiro de un libro es que sea no sólo capaz de enseñar, sino que al mismo tiempo sea capaz de ofrecer soluciones prácticas y efectivas. Ojalá este artículo te haya servido de reflexión y puedas afrontar cualquier emoción tóxica que se presente en un futuro con la mejor de las garantías. Si es así, este artículo habrá cumplido con su cometido.


Fuente del artículo: Libro: Emociones Tóxicas . Cómo sanar el daño emocional y ser libres para tener paz interior
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martes, 26 de agosto de 2014

Afrontar la soledad no deseada...


Hay tres características que definen a la soledad:

Constituye una experiencia subjetiva porque puede sentirse aún cuando
se está en un grupo; es el resultado de una o varias relaciones sociales
deficientes y resulta desagradable y produce angustia o depresión.
Salvo contadas excepciones, la soledad es algo que no se desea, así como la tristeza. No es lo mismo que el aislamiento social, ya que la persona no lo quiere de esa manera, sino que no se siente a gusto con los amigos o compañeros que tiene, ya que considera que son demasiado superficiales, vacíos o poco dignos de confianza. Entonces, la soledad tiene que ver con lo emocional y con lo social, al mismo tiempo. Pero también, dicen los expertos, con la incapacidad que tienen las personas a manifestar sus opiniones o sentimientos.

Si la habilidad de relacionarse es deficiente, entonces hay más posibilidades de quedarse solo, porque las relaciones son menos empáticas y entusiastas. Los que padecen neurosis no resultan muy amables o preciadas, rechazando todo tipo de amigos potenciales para protegerse a si mismos de un posible rechazo.

La definición más frecuente de soledad dice que se trata de la carencia de compañía y se la vincula con los estados de desamor, tristeza y negatividad. Pero, sin embargo, no tiene en cuenta los beneficios que puede acarrear una soledad ocasional y deseada. El típico “necesito estar solo” sirve para pensar, darnos cuenta de ciertas cosas, descansar, aclarar la mente, etc.

Todo lo contrario ocurre cuando, por ejemplo, perdemos a un ser querido. Ese individuo desaparece de nuestra vida y en su lugar queda un gran vacío, que no siempre se puede llenar tan fácilmente. La tristeza, la desesperanza y otros sentimientos similares no tardan en aparecer. Nos vemos como perdidos, sin puntos de referencias para continuar. Eso es lo que se denomina entonces “soledad no deseada” que trae mucho dolor y es una de las más complicadas de tratar.

Como seres sociales que somos, precisamos de los demás para poder sentirnos bien. Esto no quiere decir que sólo se trata de cubrir nuestras necesidades, sino que también ayuda a aumentar el desarrollo del otro, afianzar el autoestima, mejorar los modales y la empatía, etc.

La pérdida de alguien (y por consiguiente la soledad) es ireemplazable, pero no irreparable. Ese agujero o hueco queda allí hasta que nos permitamos llenarlo. ¿Cómo? Con confianza en nosotros mismos tendremos la fuerza suficiente como para establecer nuevas relaciones. Esto no quiere decir que el proceso ocurra de un día para el otro, pero tarde o temprano habrá de ocurrir. Debemos lograr que la carencia de esa persona no pase a ser una falta “social” o “general” con todos los demás seres de esta tierra.

Sin dudas que se trata de una soledad dolorosa, pero tenemos la capacidad de convertirla en algo positivo si la interpretamos o la observamos como una oportunidad para aprender a vivir de una forma diferente. Debemos interiorizar y controlar ese sentimiento tan profundo e irracional, aprendiendo a no tenerle miedo y a no pensar que se trata de una debilidad. Todo lo contrario, debe ser tomado como la posibilidad de que sea nuestra mayor fortaleza.


¿Qué es la soledad social?


Una persona que padece de soledad social es la que casi no habla con nadie o sólo con algunos miembros de su familia. Es cada vez más frecuente en las ciudades, donde ni nos enteramos quiénes viven en la casa de al lado. Si a eso le sumamos que cada vez menos gente se reúne “cara a cara” y que los mensajes son por correo electrónico, móvil o redes sociales, la situación todavía empeora.

Las obligaciones diarias, las extensas jornadas laborales, el estrés y la crisis son también amigos de la soledad social que padecemos hoy en día. A su vez, las relaciones no son como antes, donde se podía confiar más en la gente, donde el otro no estaba preocupado en “salvarse” sin importar el resto. Estamos cambiando nuestra naturaleza y dejando de ser sociales para pasar a convertirnos en seres “tecnológicos” o máquinas.

Cómo vencer la soledad no deseada


Estos simples pasos te ayudarán a dejar de lado esa tristeza y dolor que te aqueja:

1- Diagnostica el problema: el tipo de soledad que estás sufriendo y por qué se debe. Es preciso ser muy objetivo en este punto.

2- Conócete a ti mismo: elimina el miedo que no te permite mirar en tu interior, afronta la necesidad de ser como eres, conoce tus ilusiones, tus limitaciones, tus miedos, etc.

3- Adiós a la timidez: toma la iniciativa en tus relaciones o para conseguir nuevas. Establece qué tipo de personas te interesan y elabora una estrategia para contactarlas.

4- Recuerda que no hay nada que perder: y si mucho por ganar. El miedo a ser rechazado es uno de los mayores obstáculos en este problema, tanto para conseguir un amor o un amigo.

5- No te victimices: el mundo puede estar lleno de gente mala, cruel, materialista o superficial, pero seguramente hay miles de otras personas con virtudes.

6- No te encierres: si sufres por la soledad social pero sigues en tu casa frente al ordenador, no cambiará mucho la situación.

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