Consejos para optimizar el Currículum y que sea más atractivo para las empresas que buscan trabajadores.
1. Coherencia
A la hora de inscribirse en una oferta hay que tener cubiertos los datos realmente relevantes para la misma: los que aportan valor. Hay que ponerse en la piel del reclutador, pensar cuál puede ser el perfil que está buscando, y qué información necesita para detectarlo. Por ejemplo, para un puesto de diseñador gráfico hay que indicar los programas que se saben usar y no si se trabajó de monitor de tiempo libre en un campamento de verano.
2. Lenguaje especializado
Un buen CV debe ser claro y estar bien redactado. Pero hay que cuidar también el lenguaje que se utiliza. Hay candidatos que huyen de las palabras técnicas por miedo a que no se entienda, pero para los reclutadores es muy útil la utilización de ese tipo de palabras que vinculen con un sector concreto.
3. Conocimientos
Hay que destacar los conocimientos que se tienen, pues es uno de los aspectos imprescindibles en los que se fijan los reclutadores. Si los conocimientos coinciden con los requisitos de la empresa, aumentan las posibilidades de ser encontrado.
4. Cuidar los detalles
Ante la alta competencia de muchos puestos de trabajo, cada detalle cuenta. Hay que cuidar cada apartado del currículum, como la foto elegida o el correo electrónico elegido, pequeños detalles que pueden decir mucho.
Como candidato, si te has enfrentado a entrevistas de trabajo durante tu carrera, es posible que hayas preparado con antelación las respuestas a posibles preguntas concretas sobre tu experiencia, tus expectativas salariales…Pero, ¿has pensado alguna vez en cómo responder a la temida pregunta "Háblame un poco sobre ti"?.
Muchos candidatos suelen sentirse algo descolocados cuando en entrevistas de trabajo los seleccionadores les plantean preguntas abiertas orientadas a conocer, a grandes rasgos, la forma de ser del candidato, su experiencia y su idoneidad para el puesto.
Si te estás preparando para una futura entrevista de trabajo es importante que tengas en cuenta que la forma en que respondas a este tipo de preguntas supuestamente "espontáneas" del seleccionador puede sumar o restar puntos a tus posibilidades de conseguir el trabajo que deseas.
Hay tres aspectos esenciales que debes tener en cuenta:
1. Lo que el seleccionador busca con esta pregunta
Antes que nada, y dependiendo del puesto, al seleccionador le gustará ver que eres un candidato seguro de sí mismo, que tiene la capacidad de exponer de forma clara sus cualidades, logros y aspiraciones profesionales, así como los datos relevantes para el puesto en cuestión.
2. Lo que el seleccionador NO busca con esta pregunta
"Hola, me llamo Juan Galdós, tengo 48 años y vivo en el barrio de Salamanca de Madrid. Estoy casado, tengo 2 hijos y en mi tiempo libre me gusta leer, pescar y hacer manualidades". Esta frase es el ejemplo de cómo no deberías empezar nunca tu discursocuando un reclutador te pida más información sobre ti en una entrevista. Aunque cada vez es más frecuente que las empresas deseen saber más sobre los gustos y aficiones de sus empleados, puedes dejar estos datos para otro momento y centrarte en aquellos aspectos más relacionados con tu carrera profesional.
3. Cómo debes estructurar tu discurso
Responder de forma correcta es fácil si tienes en cuenta alrededor de qué temas debes estructurar tu discurso.Estos son los aspectos clave que deberías tratar, de forma breve, cuando respondas al seleccionador:
-Breve explicación de tustítulos académicos/logros -Experiencia profesional y logros obtenidosen dichos puestos. - Habilidades obtenidas y aplicables al puesto de trabajo en cuestión. - Objetivos profesionales. - Tus motivaciones para formar parte de la compañía.
Ten en cuenta que limitarse a repetir aquello que el seleccionador ha visto (o está viendo) en tu currículum vitae no resultará de utilidad para tu interlocutor, así que recuerda intentar aportar valor añadido a todo aquello que estés diciendo.
Tu experiencia profesional es importante, pero también lo es aquello que pudiste aportar a la empresa en tus anteriores puestos. Del mismo modo, céntrate en hacer ver a la otra persona cómo las habilidades que has adquirido a lo largo de tu carrera pueden mejorar los procesos o recursos de la empresa a la que estás presentando tu candidatura.
Por último, deja patente tus metas, objetivos y motivaciones. Los candidatos motivados y comprometidos suelen ser los mejor valorados.
El
especialista en Liderazgo, Peter Economy, ha dado a conocer en las
páginas de Inc. cinco habilidades o cualidades personales que pueden
marcar la diferencia a la hora de conseguir un puesto de trabajo.
Según Economy, estas cinco habilidades
le fueron desvelados por Dan Gardner, co-fundador de Code and Theory,
recientemente reconocida como una de las empresas más innovadoras en el
ámbito del diseño.
Según señala Economy, si un candidato a
un puesto de trabajo puede demostrar estas cualidades en una entrevista
de selección, tiene muchas posibilidades de que el reclutador le ponga
el primero de la lista de potenciales contratados.
1. Creatividad. Ya sea
en ventas, programación o en cualesquiera otras ocupaciones
profesionales, tener una visión es clave para optar a un buen trabajo.
Las empresas quieren profesionales cuyo trabajo anterior sea un reflejo
de su propia historia y sus intereses.
2. Persona emprendedora.
Los empleados que se desafían a sí mismos son una poderosa herramienta
para el éxito de una empresa. Por ello, deben detallarse en el
currículum vítae todas aquellas experiencias que incluyan liderazgo de
proyectos dentro de una organización.
3.Humildad. Los
candidatos deben demostrar afán y capacidad para aprender y dar la
impresión de que tienen espacio para la mejora. Si se quiere conseguir
el empleo, ser humilde es más recomendable que fingir que ya se ha hecho
todo.
4.Visión global única.
Personas reflexivas que mantienen una perspectiva suelen ser una gran
fuente de creatividad y es un placer trabajar con ellas. Si un candidato
se siente cómodo hablando largo y tendido sobre un tema, un potencial
empleador llegará a la conclusión de que esa capacidad le servirá para
abordar otros temas y opinar sobre los mismos sin problema.
5.Entendimiento de las tendencias actuales.
Las empresas buscan contratar trabajadores que les ayuden a convertirse
en líderes de su sector, por lo que es recomendable estar al día. Se
debe estar preparado para responder a preguntas abiertas sobre noticias
que afecten al sector de la empresa para la que se está postulando, para
asegurar a su entrevistador de que no está “atascado en el pasado”.
Psicólogos internacionales han advertido de que los desempleados
tienen un 34 % de posibilidades de sufrir problemas psicológicos, entre
ellos depresión y ansiedad, más del doble del 16 % de incidencia de
patologías de este tipo entre las personas con trabajo.
También
han indicado que las personas más vulnerables a las enfermedades
mentales, que en parte vienen derivadas de la situación de crisis
económica, son los hombres de 15 a 29 años y los mayores de 64.
El jefe de servicio de
psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz y docente de la UAM, Enrique
Baca, ha explicado que "muchos componentes" de la actual
situación económica "afectan directamente sobre los determinantes de la
salud" de los españoles y ha apuntado de manera especial al desempleo,
que es uno de los "mayores dramas de riesgo" con "efecto negativo" sobre
la salud.
Además del desempleo en sí mismo, ha
explicado Baca, también "afecta mucho" a la manera en que los ciudadanos
"sobrellevan la crisis" el conjunto de políticas sociales y económicas
que desarrolla el Gobierno para solventarla y que pueden llegar a ser
determinantes en los porcentajes de las tasas de problemas psicológicos.
El experto ha añadido que "el paro
afecta al bienestar y a la autoestima" y que tiene una relación directa
con enfermedades como la depresión y la ansiedad.
En concreto, los
parados tienen más del doble de posibilidades de padecer problemas
psicológicos que las personas con trabajo: los parados tienen el 34 por
ciento de sufrirlas, frente a 16 por ciento de las personas con trabajo.
Asimismo,
han apuntado que el efecto del desempleo sobre la salud mental es mayor
cuanto más largo es el periodo de paro y cuanto menores son los
sistemas "de protección sociales".
En este sentido ha apuntado a
valores protectores como la religión, la familia y, especialmente, la
educación que, según ha señalado, "ejerce como un salvavidas a la hora
de enfrentarse a la crisis", y que "protege" incluso más que los valores
relacionados con la edad.
Sin embargo, las cifras "reales" de los estudios recientes no vaticinan
un "aumento masivo de suicidios" sino una estabilidad de los datos, pese
a que parece que sí existe una asociación entre el aumento de suicidios
y la situación económica.
"hay
muchísima más gente que se acerca a los expertos", se estima que se ha duplicado la atención psicológica
primaria- y que señalan a la crisis económica como uno de los motivos de
sus problemas psicológicos.
Si la crisis nos lo está poniendo tan difícil, es porque hay un
exceso de demandantes de empleo en un momento en el que escasean las
ofertas laborales. Tenemos mucha competencia y ello merma nuestras
oportunidades.
Por este motivo, tenemos que “adornar” nuestra
candidatura con elementos que nos hagan más atractivos de cara a las
empresas y uno de los más importantes es sin duda la formación.
¿Por qué formarnos mientras estamos en paro?
Porque aumenta nuestras posibilidades laborales.
Aprendemos o reforzamos conocimientos y habilidades que nos beneficiarán
cuando una empresa evalúe nuestro currículum. No es ninguna novedad que
“cuanta mayor formación, menos crisis”. Dicho de otro modo, las
personas menos formadas son las más perjudicadas por la situación
económica y el desempleo.
Porque llena vacíos o lagunas que no causan buena impresión.
Es cierto que actualmente es muy normal encontrar a demandantes de
empleo de larga duración, pero las empresas no ven con buenos ojos a los
candidatos que han tenido periodos muy prolongados de inactividad. Si
hemos estado 1 año y medio en paro, pero podemos explicarle al
entrevistador que aprovechamos este tiempo para formarnos, será un punto
muy a nuestro favor, ya que de lo contrario parecerá que hemos
permanecido de brazos cruzados.
Porque nos enriquece y eleva nuestra autoestima.
Sentiremos que estamos haciendo algo útil y beneficioso, que no sólo nos
aporta nuevos conocimientos, sino que llena tiempos muertos en los que
podríamos caer en el desánimo.
En algunas ocasiones, hay candidatos que no ven en
la formación una posibilidad real de empleo y la descartan por completo.
“Hasta ahora me ha servido siempre con lo que tengo” o “ya me formé en
su momento” son algunos de los comentarios más recurrentes.
Sin embargo,
hemos de ser conscientes de que los tiempos han cambiado. Ya no sirven los uniformes genéricos, sino que las empresas buscan trajes a medida.
Tenemos que ser profesionales especializados y los cursos formativos,
junto a la experiencia, son la mejor herramienta para acreditarlo.
Cualquier momento es bueno para formarse. Si acabas de finalizar tus
estudios y estás en búsqueda de tu primer empleo, las empresas valorarán
muy favorablemente que sigas teniendo interés en mejorar
profesionalmente. Si has perdido tu trabajo o deseas incorporarte al
mercado tras un tiempo prolongado de inactividad, la formación es muy
necesaria para reengancharte a él, ya que necesitas renovarte y
actualizar tus conocimientos.
El Reciclaje profesional
La formación se convierte en una aliada esencial, especialmente a
partir de los 45 años. También hay muchas mujeres que
desean incorporarse al mercado laboral después de muchos años inactivas,
ya que su marido ha perdido el empleo y la economía doméstica necesita
ayuda. En ambos casos, la formación es una alternativa muy positiva.
Si
permanecemos estancado en la idea de que ya nos formamos de jóvenes y no
necesitamos actualización, tal vez acabaremos siendo percibidos como
profesionales obsoletos.
Son muchas las áreas en las que podemos formarnos, todo depende de
hacia dónde queramos orientar nuestra carrera profesional.
Áreas formativas que pueden mejorar mucho tu
currículum:
Internet. Hoy en día su manejo es fundamental. No
hace falta ser un profesional, pero sí dominar la navegación básica por
la red, los buscadores y el correo electrónico.
Office. Los programas Word y Excel serán requeridos en la mayoría de los trabajos administrativos. Dominarlos siempre es un grado.
Redes Sociales. Tener una cuenta profesional en
Twitter y Linkedin y saber manejar Facebook queda fenomenal en el
currículum y no es nada difícil cuando coges práctica.
Técnicas de marketing y ventas. En la actualidad
las empresas están ampliando plantilla en áreas comerciales, para
aumentar la cartera de clientes. Acreditar conocimientos específicos en
este área nos será de gran ayuda para optar a este tipo de puestos.
Principalmente el inglés. La mayoría de los puestos no requieren
bilingüismo absoluto, sino ser capaces de hacernos entender y
comunicarnos. Siempre es una buena opción.
Oficios: carretillero, soldador, manipulador de alimentos…todos ellos nos abrirán muchas puertas en áreas de actividad muy variadas.
Si tienes perfectamente dominadas estas áreas o tu perfil es más de
“directivo”, siguen existiendo muchas opciones formativas para mejorar
tu candidatura: habilidades directivas, diseño gráfico, organización y
calidad, gestión de equipos y un largo etcétera.
En esta web encontrarás una relación de cursos que pueden interesarte: http://www.cursosinem.es/, así como una interesante publicación anterior de multitud de cursos:Cursos de Formación