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Recopilación de películas dobladas por Victor Rodríguez
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domingo, 14 de abril de 2024
martes, 20 de septiembre de 2016
¿Cuáles son las mentiras que te mantienen atrapado en tu zona de confort?
1:36:00atrapado, autoengaño, Autoestima, autosabotaje, confort, crecer, Felicidad, Fracaso, inseguridad, Interior, mentiras, miedo, procrastinación, Proyectos, voz, zona
Crecemos al salir de la zona de confort
Queramos o no, la capacidad para abandonar de manera consciente
nuestra zona de confort y atrevernos a descubrir nuevos horizontes o
perseguir nuestros sueños es lo que nos hace diferentes a los demás, es
lo que nos permite tener nuevas experiencias que enriquezcan nuestra
vida. Lamentablemente, la mayoría de las personas prefieren quedarse en
su zona de confort, ese espacio en el que se sienten más o menos a gusto
y al seguro.
Para comprender la zona de confort puedes imaginar dos círculos
concéntricos, uno pequeño dentro de uno mayor, pero que no se tocan en
ningún punto. El círculo pequeño representa todas las cosas a las que
estamos acostumbrados, nuestros hábitos y rutinas, los sitios que
solemos visitar y las personas que frecuentamos. Es nuestra zona de
confort.
A primera vista, todo puede parecer genial, pero lo cierto es que mantenerse dentro de ese círculo no es una garantía de felicidad
ni te asegurará que al final de tu vida no tendrás arrepentimientos. En
realidad, mantenerse en la zona de confort te limita porque no te
permite descubrir nada nuevo. De esta forma, es posible que mueras un
poco cada día. De hecho, recuerda que la vida comienza donde termina tu
zona de confort.
Sin embargo, existe un círculo mucho más grande, compuesto por las cosas
que no conoces, por tus sueños, los desconocidos, los lugares nuevos…
Es el círculo del aprendizaje. De hecho, solo crecemos cuando somos
capaces de dar el salto a ese círculo, de manera que nuestro pequeño
círculo se amplíe cada vez más.
A muchas personas dar ese salto les asusta demasiado, porque no saben
qué encontrarán en ese otro círculo, de manera que ponen en práctica un
mecanismo de autosabotaje, para mantenerse en su zona de confort y no
verse obligadas a salir.
Las mentiras que nos contamos para no salir de la zona de confort
1. “No tengo por qué hacerlo”
Es cierto, no hay nadie que te empuje fuera de tu zona de confort, no es
obligatorio que salgas, pero si te quedas dentro, no crecerás. Recuerda
que no creces simplemente porque pasen los años, sino por los retos que
enfrentas.
Cuando piensas en un proyecto que representa un gran desafío
y de repente tu voz interior
te dice que no tienes por qué hacerlo, en realidad lo que estás
expresando es una resistencia al cambio, porque una parte de ti desea
que te mantengas dentro de los límites de lo conocido. Sin embargo,
cuando vuelvas a pensar que no tienes motivos para emprender algo nuevo,
recuerda que el simple hecho de crecer y descubrir, son razones más que
suficientes.
2. “No es el momento adecuado”
En muy pocas ocasiones se dan las condiciones perfectas para emprender
algo, pero ir en pos de un sueño significa luchar contra viento y marea,
creando las condiciones a lo largo del camino.
Cuando te dices a ti
mismo que no es el momento adecuado, está hablando el miedo,
probablemente un intenso miedo al fracaso que te inocularon desde la
infancia. Por supuesto, no se trata de lanzarse a la aventura sin
valorar los pros y los contras pero si queremos lograr realmente algo en
la vida, debemos ser conscientes de que no podemos quedarnos parados,
necesitamos ir dando pequeños pasos. Y mientras antes comencemos a
andar, mejor.
3. “Comenzaré cuando…”
Se trata de una de las excusas más comunes para quedarnos a salvo en
nuestra zona de confort. En práctica, es el autoengaño perfecto porque
no estamos renunciando al sueño o el proyecto que tenemos en mente, sino
tan solo aplazándolo, hasta que se produzca determinada situación.
El
problema es que esta excusa nos lleva directamente a la procrastinación,
por lo que es probable que cuando la condición que demandamos se
cumpla, pongamos otra, y luego otra más. De esta forma logramos mantener
viva la esperanza pero, a la vez, no tenemos que esforzarnos para hacer
ese sueño realidad. Por eso, aunque no estén todas las condiciones
creadas, simplemente ve dando pequeños pasos, no esperes demasiado
porque la vida es muy corta.
4. “No es para mí”
Básicamente, detrás de esta frase se esconde la idea de que no somos lo
suficientemente buenos o capaces. Se trata de la excusa perfecta para
las personas inseguras y que tienen una baja autoestima.
También es una
excusa que utilizan las personas que tienen miedo del mundo y se cierran
a las nuevas experiencias. En todo caso, no podrás saber si una cosa
realmente te gusta o no hasta que no la pruebes. De hecho, es probable
que en más de una ocasión hayas pensado que algo no estaba hecho para ti
pero después de probarlo, has llegado a amarlo o incluso te has
aficionado. Por tanto, no te cierres nunca a las nuevas experiencias ni
te limites como persona. Es lo peor que podrías hacer.
5. “No sé cómo hacerlo”
Las cosas nuevas pueden atemorizar, por eso una de las excusas que
inventamos para permanecer en nuestra zona de confort consiste en
decirnos que no sabemos cómo enfrentar el reto. Podemos pensar que no
tenemos las habilidades necesarias o que nunca las podremos desarrollar.
Sin embargo, recuerda que cuando tienes un "qué", los "cómos" llegan
solos.
Es cierto que para emprender determinados proyectos se requiere
una preparación pero eso no implica que no puedas hacerlo, tan solo
significa que te llevará más tiempo o que necesitarás a una persona que
te ayude. Ninguna destreza surge de la nada, todas esconden en su base
mucha pasión y esfuerzo.
“Imposible es todo aquello que no se intenta”.
Nelson Mandela
Fuente: Jennifer Delgado
miércoles, 7 de septiembre de 2016
jueves, 31 de marzo de 2016
Interesante Vídeo: ¿Que deberías hacer después de una entrevista de trabajo?
2:20:00agradecimiento, anotar, contactos, corporal, detalles, email, entrevista, entrevistador, gestos, inseguridad, jefes, lenguaje, miedo, referencias, repasar, tono, trabajo, video, voz
1- Repasa lo que ha sucedido en la entrevista
Lo primero que debes hacer al finalizar la entrevista de trabajo es anotar todo lo que ha sucedido durante la entrevista al llegar a casa, o incluso de camino a tu casa en la cafetería más cercana.
Cuando quieres conseguir un puesto de trabajo, son los pequeños detalles los que cuentan, y cuanto más recuerdes de la entrevista de trabajo, mejor. Pregúntate:
- ¿Qué crees que ha ido realmente bien? Si has conectado con el entrevistador, y la entrevista ha sido fluida, ¿en qué lo has notado?
- ¿Qué crees que ha ido realmente mal? Si el entrevistador ha estado hostil o distante a lo largo de la entrevista, ¿porqué crees que ha sucedido?
- ¿Qué pequeños detalles te han llamado la atención? Se trata de fijarte en todos los detalles. Gestos del entrevistador, cuando anota cada cosa, cómo reacciona ante tus respuestas, su lenguaje corporal, el tono de voz. Todo influye.
- ¿Dónde podrías haber mejorado? Autoexamínate como si te vieses desde fuera grabado en un video. ¿Cómo lo has hecho? ¿Has mostrado algún miedo o inseguridad? ¿Has respondido algo que no deberías? ¿Te ha faltado preguntar algo?
2- Enviar un email a la persona que te ha entrevistado
Esto es muy importante. Tanto si la entrevista ha ido bien, como mal.
Debes enviar un email de agradecimiento, y en función de cómo haya ido la entrevista vas a enviar un email cuyo objetivo es aumentar las posibilidades que tienes de conseguir el trabajo.
Debes enviar un email de agradecimiento, y en función de cómo haya ido la entrevista vas a enviar un email cuyo objetivo es aumentar las posibilidades que tienes de conseguir el trabajo.
Si la entrevista ha ido bien, el objetivo principal de la carta, es reiterar tu interés en el puesto de trabajo y volver a venderte exponiendo los motivos por los que consideras que eres un buen candidato para ese puesto de trabajo.
Si la entrevista ha ido regular o no tan bien como esperabas, lo que vas a hacer es enviar un email tratando de solucionar los fallos de la entrevista.
Vas a repasar los puntos que has anotado en el paso anterior, y tratarás de solucionarlos a través del email.
Vas a repasar los puntos que has anotado en el paso anterior, y tratarás de solucionarlos a través del email.
Una señal a la que debes prestar mucha atención es si el entrevistador te ha dado una tarjeta con su email o no.
Si te la da durante la entrevista o al final de la misma, es que todo ha ido bien.
Si no te la da, y no tienes su email, es la primera señal de alerta de que la entrevista ha ido mal, pídele una tarjeta para mantener el contacto, y trata de solucionar por email los errores de la entrevista.
Si te la da durante la entrevista o al final de la misma, es que todo ha ido bien.
Si no te la da, y no tienes su email, es la primera señal de alerta de que la entrevista ha ido mal, pídele una tarjeta para mantener el contacto, y trata de solucionar por email los errores de la entrevista.
3- Envía referencias en tu email
Ésta es sin duda, una manera de aumentar enormemente tus posibilidades de encontrar trabajo.
Pide referencias a las personas de tu red de contactos. Lo ideal son las referencias de jefes que has tenido en anteriores trabajos. Se trata de crear la máxima confianza posible, y una buena referencia te ayuda a conseguirlo.
Pide referencias a las personas de tu red de contactos. Lo ideal son las referencias de jefes que has tenido en anteriores trabajos. Se trata de crear la máxima confianza posible, y una buena referencia te ayuda a conseguirlo.
Con todo esto ya tienes un marco de referencia sobre el que actuar después de las entrevistas de trabajo.
Fuente: David García (cazatutrabajo)




















