Capacity.es

El que conoce el arte de vivir consigo mismo, ignora el aburrimiento

Capacity.es

Disfruta con lo que haces, sin que sea un sacrificio

Capacity.es

La mejor forma de predecir el futuro es creándolo

Capacity.es

La fuerza no proviene de la capacidad física, si no de la voluntad del alma

Capacity.es

La vida son los lugares que nos quitan la respiración

Mostrando entradas con la etiqueta Creer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creer. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2024

EN EL LIENZO DE LA ESPERANZA...❣️

En el lienzo de la esperanza, construimos en el presente, nuestros sueños con hilos de ilusion y amor. Cada día es una oportunidad para vivir con pasión, luchar por lo que creemos y cambiar el rumbo de nuestra historia. En el corazón de cada desafío, encontramos la fuerza para seguir dia a dia, alimentados por la esperanza de un mañana mejor.
Creemos en la magia de nuestras metas y en la capacidad de transformar nuestras vidas. Aunque el camino pueda ser arduo y difícil, cada paso nos enfoca y acerca un poco más a la consecución de nuestros anhelos más profundos. Porque en cada amanecer, renace la esperanza de un mundo donde el amor y la luz prevalecen.

Share:

lunes, 25 de julio de 2016

Interesante Corto animado de motivación: La Fábula de la Ranita Sorda


Muchos dirán que no lo intentes, que no podrás conseguir tu propósito... A palabras necias, oídos sordos.

Esta historia nos recuerda que si creemos firmemente, se pueden conseguir los objetivos, sin que la situación externa o el contexto económico nos influya negativamente.

Y tú, ¿qué sueños tienes? Nosotros te animamos a conseguir tus metas !!


Share:

martes, 12 de julio de 2016

¿Cómo mejoras tu autoestima?, consejos, ejercicio y vídeos.



La autoestima es la opinión que tienes de ti mismo, es lo que te quieres, y de esto dependen tus pensamientos, emociones y tu comportamiento. La autoestima es la clave del éxito.  

Si mejoras tu autoestima, crees en ti mismo. Haces las cosas con más energía, constancia, enfoque, afán de superación y luchas por conseguir lo que quieres alcanzar. Creer en ti es necesario para obtener buenos resultados y no rodearte de sentimientos de rechazo, culpa, dudas, inseguridad, miedos e inutilidad que no normalmente sirven para nada.

Se trata de pensar que eres capaz y vas a lograrlo. No significa que no te puedas equivocar, pero con esta actitud podrás levantarte y volver a intentarlo.
La autoestima es un sentimiento de 
confianza y respeto por uno mismo.
Para mejorar tu autoestima céntrate cada día en resaltar lo que te gusta de ti y en valorar todos tus logros diarios. 

En lo que te enfocas se expande y si eres capaz de valorar aquello que te gusta de ti y que haces bien, repercutirá en tu autoestima, tus relaciones y tu vida. No te enfoques en las caídas, no te enfoques en lo que no te gusta… enfócate en que te has levantado y sigue adelante, enfócate en lo que te gusta de ti y verás cómo poco a poco creerás más en ti.
 
Realiza este ejercicio para valorar tu grado de autoestima
 
Puntúa del 1 al 10 cada una de las siguientes afirmaciones. Siendo 1 nada de acuerdo y 10 totalmente de acuerdo.
  • Confió en mí.
  • Me respeto.
  • Soy una persona valiosa.
  • Me siento bien con la persona que soy y con mi cuerpo.
  • Me siento digno y merecedor de amor, respeto y felicidad.
  • Sé que voy a tener éxito.
  • Sé decir NO.
  • Sé pedir ayuda y negociar con los demás.
  • Sé poner límites y alejarme de las personas que me hacen daño.
  • No dependo emocionalmente de otras personas.
  • Me quiero.
  • Necesito el reconocimiento de los demás para sentirme valorado.
  • Tomo mis decisiones teniendo en cuenta a los demás pero mirando por mí mismo.
El grado de autoestima viene determinado por la sinceridad de tus respuestas. Todos sabemos lo que deberíamos contestar pero en el fondo sabemos lo que es real dentro de cada uno de nosotros. 

Las respuestas con resultados más bajos son los puntos que tienes que trabajar. Así recuperarás la autoestima que te llevará a conseguir tus metas.
A continuación quiero que veas este vídeo donde te doy unos consejos para creer más en ti.

 


Y a ahora te dejo un vídeo que me gusta mucho de Dulcinea Estudios, para que veas que la belleza esta dentro de ti… pero a veces no eres capaz de verla porque estás mirando lo que no te gusta…

Si lloras por no ver el sol, las lágrimas 
no te dejaran ver las estrellas…

¡Eres más que unos kilos, unas arrugas, un cuerpo, un fallo laboral, un divorcio, una ruptura…!
¡Saca lo mejor de ti… para ser tu mejor versión!.


Fuente: Maty Palanca
Share:

martes, 24 de noviembre de 2015

10 grandes lecciones que aprender de los niñ@s, no hay maestro pequeño...

Una vez, una madre primeriza le preguntó a Alejandro Jodorowsky cómo debía educar a su hijo, a lo que el artista chileno le respondió sin vacilar: “Deja que él te eduque a ti”. Esta anécdota, más allá del inteligente juego de significados, encierra una gran verdad que en muchas ocasiones se pasa por alto. Y es que los niños tienen mucho que enseñar y los adultos tenemos mucho que aprender. 

Carlos Goñi y Pilar Guembe, en su libro Aprender de los hijos, lo resumen de forma brillante al asegurar que “cada hijo nos trae el mismo mensaje: a partir de ahora, todo va a ser al revés: aprende el que enseña, recibe el que da, queda lleno el que se vacía". 

El poeta inglés George Herbert decía que un padre vale por cien maestros; nosotros pensamos que la frase también se puede aplicar a los hijos”.
Sí, se puede aprender de los hijos, pero también de los niños en general. Incluso podemos reaprender del niño que sigue estando dentro de nosotros. 


Decía Novalis, el gran poeta del romanticismo alemán, que “ahí donde está la infancia se encuentra la edad de oro”. Una edad de oro en la que crecemos, nos desarrollamos y aprendemos con naturalidad, sin ningún esfuerzo. Lo que ocurre es que llega un momento en el que olvidamos aquellos valores y actitudes que teníamos incorporados y que nos hacían descubrir el mundo de una forma apasionada y apasionante. 

Existe un momento en nuestra vida en el que toda actitud infantil es rechazada con frases del tipo “no seas niño” o “parece mentira, es peor el padre que el hijo” y cosas por el estilo que seguro que suenan familiares. Así, poco a poco, estas sanciones verbales van calando en el interior y hacemos eso que solo deberían hacer las frutas, es decir, madurar. Si nos apartamos de nuestra infancia, también lo hacemos de las grandes posibilidades de instruirse, desarrollarse y crecer. Son muchas y variadas las grandes lecciones que se pueden aprender observando a estos pequeños maestros. 

A continuación, 10 de ellas, aunque, como suele pasar con el aprendizaje, sea del tipo que sea, lo mejor es que cada uno observe y saque sus propias conclusiones.


1. Ahora es lo que cuenta. 

Los niños viven el momento con total intensidad, sin reservarse nada para después. Ponen toda su energía, empeño y corazón en lo que están haciendo ahora. Cuando están corriendo, cuando están construyendo una torre de piezas de madera, cuando se bañan en la playa… son capaces de estar inmersos en el presente. Ese es su tiempo y ahí es donde viven, sin dejarse agobiar por pensamientos del pasado ni preocupaciones del futuro que es posible que jamás lleguen.
2. Preguntar aquello que no se sabe.

Sentenciaba Confucio que la verdadera sabiduría está en “saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe”. Sin duda, en la infancia, conscientes de todo aquello que se ignora, no paramos de preguntar y preguntar. No nos da vergüenza admitir que no sabemos esto o aquello con tal de obtener respuestas, y una vez conseguidas aparecen los “por qué” tan temidos por los padres, porque es muy posible acabar en un callejón sin salida o en cuestiones metafísicas. Pero es siendo capaces de preguntarse el porqué de todo como se crece y se sigue adelante.
3. Asombrarse de lo que nos rodea.

Si no se ejercita, la capacidad de asombro disminuye con el paso del tiempo. Y con ella, la creatividad. Pero se puede practicar, podemos obligarnos a que las cosas nos sorprendan. Decía Proust que “la verdadera felicidad no consiste en encontrar nuevas tierras, sino en ver con otros ojos”. Esos nuevos ojos son los mismos que tuvimos cuando éramos pequeños. Porque si mirásemos el mundo con los ojos de un niño, sería un lugar absolutamente maravilloso y mágico. No habría espacio para las rutinas, ni el aburrimiento, ni la desidia.

4. Caerse es parte del aprendizaje.

Observando lo que ocurre en un parque cualquiera se puede ver con qué naturalidad los niños y niñas que allí juegan se caen y se levantan y se vuelven a caer como si no hubiera pasado nada. Tejanos rasgados, vestidos manchados, alguna pequeña heridilla que requiere de un poco de agua y ya está. El juego continúa. Ellos se caen sabiendo que se van a levantar y que se van a volver a caer. Si de mayor es tan difícil aprender a ir en bicicleta no es por una cuestión de habilidad o equilibrio, es por el miedo que da caer. Y quien dice bicicleta dice cualquier desafío que requiera de superar los miedos propios.
5. Y mancharse también. 

La suciedad asusta. Queremos vivir, pero salir impolutos del intento. Tocamos la comida con cubiertos, nos sacudimos enseguida la arena o la nieve en el abrigo. Los adultos crean un mundo aséptico que huele a consulta de médico y que los alergólogos alertan de que es pernicioso para el desarrollo del sistema inmunitario. Pero además esta cruzada en contra de la suciedad hace tomar distancia del mundo, pero cuando este se vive con total intensidad salpica. Experimentar ensucia. Explorar ensucia. Construir ensucia. Es parte del aprendizaje.


6. Liberados de la obsesión por lo nuevo. 

Ver una película y volver a verla una y otra vez. Querer escuchar ese cuento que ya ha sido contado en cientos de ocasiones. Repetir la misma camiseta porque es su favorita. Los niños reinciden. No están sujetos por la espiral de la novedad constante. Por esa ansia que produce el incesante bombardeo publicitario que dice que lo nuevo es mejor. Son inmunes, aún, a ello. 

7. Seguir el propio instinto. 

Los más pequeños actúan y deciden por instinto. Por instinto se acercan y confían. Por instinto crecen y se desarrollan. Esta conducta en muchas ocasiones es la que da las respuestas correctas. Pero luego aparece el cálculo de posibilidades. El qué pasaría si… La duda constante y, en definitiva, la parálisis por análisis. Debemos reaprender a seguir nuestro instinto.


8. Orgullo de los logros propios. 

“¡Mira, mamá, lo que sé hacer!”. Seguro que esta frase nos suena. Y es que estos grandes maestros no esconden sus progresos. Saben felicitarse cuando tienen que hacerlo, estar alegres por las cosas que aprenden, y son capaces de celebrar sus éxitos y compartirlos con sus seres queridos. Una actitud de entusiasmo por la superación que les lleva a querer conquistar nuevas cimas y afrontar nuevos desafíos. ¿Cuánto hace que no nos felicitamos a nosotros mismos? ¿Cuánto que no somos capaces de compartir un logro personal?



9. Si río, río. Si lloro, lloro. 

Saber expresar los sentimientos y no tener miedo o reparo en ello es una gran lección de inteligencia emocional. Los niños son capaces de llorar en público, de reír a carcajadas, de entregarse a sus emociones. Y no esperan a que les adivinemos los sentimientos. No. Si requieren de un abrazo, de un beso de buenas noches, de un consuelo… lo piden, y así la vida es mucho más sencilla. También son capaces de admitir el miedo o que algo les asusta, y de esta manera, con ayuda, es mucho más sencillo afrontarlos y superarlos.

10. ¿Amigos? 

Hacer amigos es una cuestión de confianza, aceptación, generosidad, espontaneidad… Cuando se es pequeño cuesta muy poco hacer amigos, compartir, jugar, divertirse, explorar juntos. Es una actitud alegre y despreocupada que hace que el mundo sea un lugar menos solitario. ¡Con lo poco que nos cuesta pedir amistad en Facebook y lo duro que se hace decir “¿amigos?” en la vida real! A ellos no.

11. Yo creo. Los niños creen. 

En los Reyes Magos, en las hadas y en cualquier tipo de magia, incluso la propia. ¿Nos suena cuando vienen y tratan de convencernos de que este objeto o este otro tiene propiedades mágicas? Claro, es posible que piensen que eso les hace vulnerables, ingenuos tal vez. Pero ya nos advertía Roald Dahl, el famoso escritor de libros infantiles: “El que no cree en la magia nunca la encontrará”. Sea como sea, la verdadera cuestión es mantenerse despierto a lo desconocido, a las posibilidades, al misterio, a lo que no entendemos. Por ejemplo, abrirnos a la magia de volver a ser niños.

Pequeña lección histórica

Cuando Donato d’Angelo Bramante hubo terminado por fin los planos de la basílica de San Pedro, envió a su hijo de siete años para que se los entregara al papa Julio II. El Papa, satisfecho por el trabajo, puso ante el niño una caja llena de monedas de oro y dijo: “Mete la mano y toma todas las monedas que puedas”. “Creo que será mejor que usted tome las que pueda y se las dé a mi padre”, contestó el niño. “¿Por qué no crees que eres capaz de hacer esto?”. “Sí que me creo capaz, pero usted tiene las manos más grandes”.

Fuentes: GABRIEL GARCÍA DE ORO (elpais.com)
Share:

domingo, 19 de octubre de 2014

¿Cuántas horas es necesario que dediques al día a la búsqueda de empleo?


Buscar empleo es un trabajo a media jornada

Aproximadamente 4 horas diarias es el tiempo medio dedicado a la búsqueda de trabajo, sin incluir la formación.

Evidentemente, hay personas que dedican más y menos tiempo, ya que existen todo tipo de casos.

Personas que están trabajando y desean un empleo mejor suelen emplear menos de una hora al día, personas que están comenzando suelen dedicar más tiempo hasta normalizar la situación.

Si estás en ese punto que sólo dedicas 1 hora a la búsqueda porque consideras que ya has hecho de todo, hay unas cuantas actividades:  

Networking, marca personal, redes sociales, dar un toque al currículum y a la carta de presentación, ensayar la entrevista personal con un amigo, generar contactos, revisar portales de empleo, autocandidaturas…

Siempre se pueden buscar nuevas vías para seguir activo en la búsqueda.

4 horas es un tiempo adecuado siempre que:

- Ten claro una estrategia a seguir: 
  De poco sirve mandar un currículum a lo loco si no tienes claro hacia dónde te diriges
  y que es lo que quieres.

- Fíjate objetivos por escrito:  
   Te permitirán ser mucho más productiv@ y tendrás claro qué hacer cada día. Y algo muy 
   importante, evitarás olvidos.

- Sé flexible: 
  No te tomes tu horario a rajatabla. Si necesitas un día de descanso tómatelo, 
  y si un día puntual crees necesario trabajar 12 horas, adelante.

Al menos busca 2 horas a primera hora de la mañana: 
  Por la mañana es cuando más se mueve el mercado laboral, así que aprovecha. Puedes 
  dedicar 2 horas por la mañana y otras 2 por la tarde o aprovechar la mañana del tirón, 
  como mejor te resulte.

A partir de las 20:00 desconecta totalmente: 
  Pocas oportunidades laborales tendremos a partir de las 8 de la tarde, así que apaga 
  el ordenador y olvídate del correo y de internet.


Y lo más importante, la actitud con la que te tomes esas 4 horas: SER POSITIVO, ESTAR MOTIVADO Y CREER EN TI MISMO serán tus grandes aliados en este momento de tu vida.

Fuente: Infojobs
Share:

martes, 15 de abril de 2014

Si decides hacer algo...

Si decides hacer algo, cree que puedes hacerlo.


Share:

Vistas de página en total

Entrada destacada

Maravilloso Corto Educativo: Hazlo todos los días, porque mañana...? (HD)

Extraordinario Video de 2 minutos que nos dá simples pautas para vivir cada día, sin mirar el mañana, para poner la motivación que s...

¿Te gusta éste blog? Compartelo!

Etiquetas

Archivo del blog

Siguenos en Google

Facebook

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *